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España
Enric Vendrell, director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat
Estoy convencido que en el futuro, a la Iglesia y a la autoridad les interesará tener las mejores relaciones posibles. A medida que han ido apareciendo nuevos estados, la Iglesia ha ido reconociéndolos y estableciendo relaciones con todos ellos

(Jesús Bastante).- "Espero que no sea necesario que la Iglesia tenga que ofrecer sus locales para votar el 1 de octubre". Enric Vendrell está viviendo la actual situación con pasión y esperanza. El director general de Asuntos Religiosos de la Generalitat conversa en profundidad con RD sobre el desafío soberanista, y se muestra convencido de que, como ya sucediera tras los atentados de Barcelona y Cambrils, la sociedad catalana "reaccionará con tranquilidad, con seny, mirando hacia el futuro".

"Y lo que parece claro es que, suceda lo que suceda, estamos condenados a dialogar y a encontrar una salida", sostiene este político, que se declara independentista, pero no de cuna. Su proceso hacia el independentismo arrancó, como el de muchos, tras la fallida reforma del Estatut.

Como director general de Asuntos Religiosos, Vendrell vivió "muy de cerca" la reacción de la comunidades religiosas tras el 17-A. En este sentido, destaca la "serenidad", con la que respondió la población catalana, "un ejemplo de civismo reconocido por todo el mundo".

 

 

"La sociedad catalana ha sufrido una sacudida muy importante, y pese a ello los episodios de islamofobia han sido muy aislados", contata Vendrell, quien destaca que esto es posible porque Cataluña trabaja desde hace décadas con el Grupo de Trabajo Estable de las Religiones (GTER), un grupo de representantes de las principales confesiones religiosas que se reúne mensualmente; cuenta con un gran número de asociaciones de ciudadanos que están convencidos de la importancia de promover el conocimiento de las religiones y promover la relación entre estas confesiones: entre estas asociaciones hay que destacar el trabajo que desarrolla AUDIR (Asociación UNESCO para el Dialogo Interreligioso).

"En el ámbito religioso, Cataluña es una sociedad muy plural, muy diversa, mucho más que cuando se creó la Dirección General", en el año 2000, con "el convencimiento de que las religiones tienen un papel en la construcción de la sociedad, atender las necesidades de las confesiones religiosas, del mismo modo que la administración atiende otras necesidades de los ciudadanos, como la sanidad, la educación ...".

El acto interreligioso celebrado en Barcelona el día 24 de agosto, una semana después de los atentados, fue un ejemplo de esa convivencia. "No hay precedentes de actos como éste, y conseguimos la presencia de los representantes de todas las confesiones religiosas presentes en la ciudad de Barcelona", sostiene el director general de Asuntos Religiosos, quien destaca cómo "los protagonistas fueron los propios representantes de las comunidades religiosas", que "demostraron que la religión es un factor de cohesión y no de conflicto, y que hay que trabajar por la cohesión en la diferencia".

 

 

Algo que, como parece, no se está cumpliendo en el ámbito político, con la escalada de tensión de cara al referéndum de independencia. Polémica fue la homilía del cardenal de Barcelona, Juan José Omella, aunque Vendrell asegura que "no hubo 'bronca' de Puigdemont, ni nada por el estilo". Sobre el contenido del a homilía el político no quiere entrar, "no me corresponde", aunque "sí he de reconocer que hubo cierta extrañeza por el hecho de que el cardenal se refiriera repetidamente a las autoridades autonómicas, cuando en Cataluña nadie utiliza la expresión 'presidente de la comunidad autónoma'".

"Me consta que esta extrañeza sí se le hizo saber, pero el gobierno catalán tiene una buena relación con el arzobispo de Barcelona, y con el conjunto de la Iglesia Católica", admite Vendrell, quien asegura que "la Generalitat tiene un gran respeto por lo que simboliza la Iglesia católica en Cataluña. Dicho esto, soy plenamente consciente que hay quien, interesadamente, intenta periódicamente que planee una duda sobre el clima de relaciones entre la Generalitat y la Iglesia".

¿Cuál es, en su opinión, la posición de la Iglesia en relación la posible independencia de Cataluña?: "Wait and see", responde Vendrell. "A la espera de lo que suceda. Si hablamos de los obispos catalanes, no creo que exista preocupación, sino más bien expectación. En todos los países del mundo existe la Iglesia católica, y en el futuro (ya sea en una Cataluña independiente o no), la Iglesia seguirá estando presente", constata.

 

 

Eso sí, el director de Asuntos Religiosos resalta la "importancia de la Iglesia católica en la historia y la cultura catalanas, y eso no cambiará", pues "históricamente, la Iglesia católica ha configurado lo que hoy es Cataluña, y en buena medida sigue configurándola (por algo es la religión mayoritaria entre los ciudadanos)".

¿El vaticano reconocerá un Estado catalán? "Como pasa en otros casos, nadie hace apriorismos, pero estoy convencido que en el futuro, a la Iglesia y a la autoridad les interesará tener las mejores relaciones posibles. A medida que han ido apareciendo nuevos estados, la Iglesia ha ido reconociéndolos y estableciendo relaciones con todos ellos", afirma Vendrell, quien contempla el escenario "con la mayor normalidad". "No tienen por qué cambiar las relaciones con la Iglesia, ni lo harán".

Sobre el propio referéndum y el papel de la Iglesia, Vendrell añade que "espero que no sea necesario que la Iglesia tenga que ofrecer sus locales para que se pueda votar el 1-O". "La Generalitat dispondrá de los locales que la inmensa mayoría de ayuntamientos van a poner a disposición, como siempre que hay elecciones. En aquellos municipios donde no se pueda contar con la colaboración municipal, el gobierno dispondrá de sus propios locales. Y si llega el caso que en un municipio no se encuentra local, creo que habría que valorar positivamente un posible ofrecimiento por parte de la Iglesia. Sería algo muy normal", insiste.

"Desde la recuperación de la democracia distintos colegios religiosos se han utilizado como colegios electorales ... Al fin y al cabo, la Iglesia que es sino una comunidad enraizada en un territorio concreto, ¿verdad?".

 

 

Enric Vendrell se declara "católico y practicante", y reconoce que su fe ha influido en su vocación política. "Igual que mi fe es una fe vivida en el seno de mi familia, una fe transmitida por parte de mis padres, también mi vocación política. Mi padre fue una persona de profundas convicciones religiosas, pero de una religiosidad absolutamente en sintonía con el Concilio Vaticano II. Miembro de Justicia y Paz, suscritor de la revista Cuadernos para el Diálogo, seguidor de Joaquín Ruiz Giménez. Cuando al final de la dictadura consideró que había llegado el momento del compromiso político, organizó Unió Democrática de Catalunya en Tarragona. Los mismos valores basados en el Evangelio que llevaron a mi padre al compromiso político, son los que me llevaron a seguirle políticamente. Ingresé en las juventudes de Unió Democrática siendo muy joven, y he militado en ese partido hasta hace dos años, momento en que un numeroso número de militantes lo abandonamos para crear un nuevo partido de inspiración socialcristiano pero independentista: Demòcrates de Catalunya".