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España
Juan María Uriarte
El obispo emérito cree que la Iglesia "debe y puede" 'jugar' un papel para contribuir al 'cierre definitivo' de la 'historia' de ETA "en la medida en que mantenga su credibilidad y se reconozca su largo trabajo por la paz"

(J. Bastante/Ep).- El obispo emérito de San Sebastián, Juan María Uriarte, tiene claro que, tras el abandono de las armas por parte de ETA, "el riesgo de retornar a una situación violenta es inexistente", por lo que "muchos esperamos una política penitenciaria más acorde con el cambio producido, que aproxime a los presos hacia su lugar de origen y sea más humana con los presos gravemente enfermos".

En una entrevista con El Diario Vasco y El Correo, Uriarte recalca que la desaparición definitiva de ETA "es necesaria" y "un deber para con la sociedad" que, además, podría tener "penitenciariamente, efectos positivos".

Para el prelado, "la paz real es siempre incompleta" y se está construyendo "palmo a palmo", pero "sin la reconciliación social" es "aún insuficiente en la sociedad vasca". De todos modos, sostiene, tras seis años de cese de violencia, la situación es "sensiblemente mejor" y "la convivencia pacífica va dando pasos". "La pesadilla social se ha disipado", ha indicado.

No obstante, considera que hay "nudos" que "aún no se han desatado". "Esperamos un reconocimiento del daño y del mal causado por ETA. También de parte del GAL, y otros grupos análogos, alguna muestra de reconocimiento por haber violado en bastantes ocasiones derechos humanos intangibles y universales", destacó Uriarte.

 

 

Del mismo modo, el obispo emérito cree que la Iglesia "debe y puede" 'jugar' un papel para contribuir al 'cierre definitivo' de la 'historia' de ETA "en la medida en que mantenga su credibilidad y se reconozca su largo trabajo por la paz".

"Su aporte debería consistir en contribuir a una convivencia normalizada, impregnada de espíritu de reconciliación. En mantener viva una memoria crítica del pasado. En alentar esperanza con respecto al futuro", concretó. Pasos necesarios para "la reconciliación" que comporta "no solo verdad, justicia, diálogo", sino también "el acercamiento progresivo y perdón demandado y otorgado". "Ella garantiza el 'never again', el 'nunca más'", ha puntualizado.

También cree "necesario y saludable" que ETA reconozca el daño causado porque "para la sociedad, para sus víctimas y para los mismos agresores e implicados tiene un efecto regenerador". Además, considera que "todos los que por pasividad o por eludir complicaciones no hayamos tomado a tiempo posición frente" a la violencia terrorista han de "realizar y expresar una reflexión autocrítica".

Uriarte se ha referido a la actual política penitenciaria de los Gobiernos de España y Francia que debería "evitar un daño innecesario e injusto a las familias", promover "actuaciones más humanitarias con los enfermos graves" y arbitrar "procesos legales que favorezcan la reinserción social de la población presa". "Tal reinserción es un objetivo imprescindible de la justicia penal", ha manifestado.

Los presos de ETA, por su parte, deberían "acogerse a las medidas individuales para mitigar o cancelar sus penas previstas por la ley". "Sería un servicio notable a la normalización y reconciliación", ha concluido.