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España
Elecciones en Cataluña Agencias
No podemos estar divididos en un mundo globalizado. Nos toca mirar hacia un futuro de cohesión, de restauración, de una convivencia en el respeto y la paz, del trabajo por lo que hoy se llama interés general pero que es el bien común

(J. B./Ep).- Los obispos españoles han ofrecido al futuro Govern catalán su "cooperación" para la construcción social "y el bien del pueblo", al tiempo que piden "respeto a la libertad religiosa", "cohesión y unidad". Así se ha manifestado el portavoz de la Conferencia Episcopal, José María Gil Tamayo, en una entrevista con Ep, coincidiendo con las elecciones del 21-D.

"Lógicamente, lo que queremos es un respeto de quienes nos gobiernen, como marca nuestra Constitución, de independencia por parte de las confesiones religiosas y de cooperación, porque al fin y al cabo nos dirigimos a los creyentes fundamentalmente, pero son ciudadanos y no dejan de serlo por ser creyentes. Con lo cual, pedimos respeto a la libertad religiosa y nuestra cooperación a la construcción social y al bien de nuestro pueblo", ha subrayado el secretario general de la CEE.

Al tiempo, ha solicitado "cohesión y unidad", porque entre Cataluña y España existe "una larga historia compartida en muchos valores, en personas, familias y proyectos comunes".

"Queremos que nuestro pueblo esté cohesionado y unido. La unidad es garantía de progreso, de futuro, de bienestar, mientras que el enfrentamiento y la división, al final, descomponen la sociedad, provocan una debilidad que no es beneficiosa para nadie", sugirió Gil Tamayo.

 

 

En cualquier caso, ha asegurado que los obispos tienen un "respeto exquisito" a la decisión de los ciudadanos en las elecciones catalanas de este jueves 21 de diciembre porque "el pueblo es soberano".

"Recibimos las elecciones con un respeto exquisito a lo que decida la ciudadanía. A la hora de tomar el pulso, ha de imponerse necesariamente la concordia", ha destacado, al tiempo que ha puesto de relieve que cuando las elecciones se celebran de acuerdo con la legalidad vigente y sin cambiar las reglas de juego "a mitad del partido", siempre son "una fiesta de la democracia".

"No podemos estar divididos en un mundo globalizado. Nos toca mirar hacia un futuro de cohesión, de restauración, de una convivencia en el respeto y la paz, del trabajo por lo que hoy se llama interés general pero que es el bien común", precisó el portavoz episcopal, quien reclamó a los futuros gobernantes de Cataluña que busquen "poner de actualidad los valores del respeto" y "una solidaridad especial con los más necesitados"; y por el diálogo para solucionar los problemas "en un respeto a la justicia, a los derechos fundamentales y a la verdad" y no como "un entretenimiento en una estrategia de ganar tiempo".

Asimismo, una vez superado un "largo tramo" de "mucha preocupación por la cuestión política, partidista y disgregadora", ha pedido al futuro Govern que busque "los verdaderos problemas de la gente, los problemas sociales que acucian a los ciudadanos, que afectan a las familias" porque "esto es lo que quiere ver el ciudadano en los encargados de la gestión pública, no simplemente ideología".

Sobre las críticas que han recibido los obispos después de sus pronunciamientos sobre la crisis catalana, Gil Tamayo ha reconocido que la Iglesia es "un actor de importancia en la vida pública" y que deben estar "habituados" a que sus pronunciamientos sean "reconocidos" pero también criticados.

"Entra dentro del juego de una significación social, no somos una entidad privada y tenemos que aceptar eso. No somos moneda que a todo el mundo guste, pero puedo decir que se hace con la mejor intención de cohesión, de paz, de fomento de la unidad, de concordia. Además, en toda esta cuestión, la Iglesia nunca ha dejado de manifestar la primacía de nuestro Estado de Derecho y de nuestro orden constitucional", ha añadido.