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España
Blázquez, durante la procesión del Encuentro de Valladolid Archivalladolid
La Resurrección de Cristo nos lleva a descubrir que la vida se acrecienta dándola; guardándola para uno mismo, se debilita [...] y viene el sepulcro

El cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha apelado a la "concordia" para "unir las manos, sintonizar esperanzas y caminar juntos" en medio de la "incertidumbre" con el fin de lograr así la paz.

Así lo ha señalado este Domingo Santo durante el fervorín que ha pronunciado ante una abarrotada plaza Mayor presidida por los pasos de Nuestro Padre Resucitado, Virgen de la Alegría y Santo Sepulcro Vacío, pasos principales de la Procesión del Encuentro.

Blázquez se ha hecho eco de las palabras de Jesús Resucitado cuando fue encontrando a sus discípulos, a quienes transmitió la paz y ha deseado que esta llegue a "cada persona, a cada familia, a la ciudad de Valladolid y, en definitiva, a la humanidad".

 

 

La resurrección de Jesús, ha agregado, avala que "después de la muerte hay vida" y que, por tanto, "no es la última palabra sobre nuestra existencia". Por último, Blázquez ha pedido al Señor que le de la fuerza para ser "fermento" de esperanza en situaciones "agobiantes" de la vida en las que "da la impresión de que no hay futuro".

Durante la Eucaristía posterior, Blázquez ha aseverado que "aunque a veces cueste perdonar", Jesús acudió precisamente para "abrir camino a la esperanza" y permitir a los ciudadanos vivir como "personas que experimentan la victoria de Jesús sobre sus pecados".

Asimismo, ha asegurado que es posible vivir de manera "serena, gozosa y caritativa en medio de nuestra historia" aunque no se deben esperar "metas históricas concretas", sino la "vida eterna" porque, "hay vida más allá de la muerte".

 

 

Por su parte, durante la Vigilia Pascual celebrada en la catedral de La Almudena, el cardenal de Madrid, Carlos Osoro, ha subrayado que "no hay Pascua al margen de la misión", pues Cristo "ha entregado la Resurrección, nos la regala, nos hace partícipes de la misma".

Para que "no nos quedemos en el sepulcro" y "no huyamos de la alegría de la Resurrección", el cardenal Osoro ha lanzado una triple invitación:

1. "Renovemos permanentemente nuestro encuentro con el Resucitado".Esto supone "dejarnos encontrar por Él, como las mujeres" que descubrieron la roca del sepulcro corrida; "no es para los escogidos", sino que "todos los hombres están invitados a hacerlo".

2. "Llevemos a todos los lugares de la tierra la dulce y confortadora alegría del Evangelio". Quien experimenta esta alegría -ha subrayado el purpurado-, "no puede guardarla para sí mismo, la quiere comunicar".

"El bien supremo es Cristo resucitado y esto se comunica no solo con palabras, sino con obras para los demás. La Resurrección de Cristo nos lleva a descubrir que la vida se acrecienta dándola; guardándola para uno mismo, se debilita [...] y viene el sepulcro", ha aseverado.

3. "Mantengamos viva la luz de Cristo" porque el Señor nos ha dicho: "Id y anunciad el Evangelio a todos los hombres". Aunque los discípulos de Cristo "podemos tener metodologías y espiritualidades distintas" para llegar a Él -ha proseguido-, "tenemos que ser coherentes con este mandato".

Los cristianos debemos ser "atrevidos" y no caer en la queja ni en el "así ha sido siempre, ¿para qué complicarnos más?", sino "salir a las plazas, a los hombres, a esas periferias de las que habla el Papa, que a veces son existenciales".

"Sed osados: es importante que los discípulos de Cristo sepamos que nuestra vida es para exponerla, para darla... Como en estos momentos lo están haciendo muchos hombres y mujeres en muchos lugares de la tierra", ha abundado.

En esta línea, el cardenal Osoro ha explicado a los seis adultos que han sido bautizados durante la vigilia que recibían "la vida misma del Señor Jesucristo no para guardarla para vosotros mismos sino para entregarla a los demás".

(RD/Ep/Infomadrid)