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España
Rezo del viernes en la mezquita del Centro Islámico de Madrid Efe
Puede ser también que el nivel de colaboración o el interés de las propias confesiones religiosas no sea el que había despertado este registro inicialmente

(Cameron Doody).- El registro estatal de ministros de culto puesto en marcha tras los atentados en Barcelona para poner remedio al "descontrol" en la formación de los imanes españoles está resultando un enorme fracaso, especialmente entre la comunidad musulmana. Sólo 15 imanes de las más de 1.500 mezquitas que hay en España se han inscrito en él hasta el momento, según información aportada por el Gobierno en respuesta a una pregunta del PSOE.

Según informa la cadena SER, la escasa voluntad de los imanes españoles de inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia se repite también entre los curas católicos. Sólo 622 de los más de 18.000 sacerdotes en nuestro país aparecen en el fichero, figura que no llega ni incluso al 3,5% de total del clero y que contrasta con el entusiasmo con el que han acogido la medida los Testigos de Jehová, por ejemplo, comunidad en la que se han producido casi 400 inscripciones. En el registro también figuran 11 budistas, 35 evangélicos y 98 curas ortodoxos, si bien la única religión que no hace apariencia en el registro es la judía, que hasta el momento que ha inscrito a ningún rabino.

Cabe recordar que la inscripción en la lista de ministros de culto sólo es obligatoria para los representantes religiosos que realicen actos con efectos civiles como los matrimonios, y que para que la inscripción se haga efectiva es necesaria la presentación tanta de un certificado que acredite la condición del ministro como de una autorización para que el Ministerio se quede con los datos personales de éste.

El socialista Antonio Hurtado, no obstante, cree que hay más razones por las que el registro esté produciendo un efecto tan escaso, y señala a este efecto que "posiblemente el registro no esté siendo lo suficientemente ágil para inscribir todas las solicitudes que estén ya presentadas". "Puede ser también que el nivel de colaboración o el interés de las propias confesiones religiosas no sea el que había despertado este registro inicialmente", añade el diputado.

"Si el problema es de gestión administrativa y de agilización del propio registro se tienen que poner los medios adecuados para ellos y por otra parte hay que hacerlo cumplir", ha apuntado Hurtado, "y eso significa que todo aquel que oficie una boda, independientemente de la confesión religiosa a la que pertenezca, debe estar inscrito en este registro y sea un ministro de culto habilitado según este Real Decreto del año 2015". Desde el Ejecutivo señalan que, no obstante el escaso interés que ha despertado la iniciativa hasta el momento, últimamente se han producido un elevado número de solicitudes que ahora han de ser evaluadas para asegurar que cumplen todos los requisitos.