• Director: José Manuel Vidal
España
Ceremonia de una secta religiosa
Las personas tienen una serie de necesidades que ahora no están cubiertas en el ámbito de la familia, la religión y las instituciones

(C.D./Servimedia).- Astrología, esoterismo, adivinación, terapias alternativas... Más de 400.000 españoles están vinculados a las sectas y otros grupos de nuevas espiritualidades, según ha alertado el sacerdote Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), quien además ha advertido de que hasta el 25% de la población está en riesgo de caer en este tipo de prácticas por ser "más permeable" y tener "cierto interés" en ellas.

Así lo alerta en una entrevista a Servimedia el cura Santamaría, miembro de la RIES, organización que trabaja junto a otras entidades para desenmascarar estas situaciones, como la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (Apetp); la RedUne, de prevención contra el sectarismo y ayuda sobre grupos de manipulación psicológica y de riesgos contra la salud y el Observatorio de Pseudociencias de la Organización Médica Colegial.

"Es una cifra preocupante porque es el caldo de cultivo. No significa que todas estas personas pertenezcan a grupos sectarios ni acudan a sus actividades pero es un público objetivo de todas estas propuestas", concretó Santamaría, en referencia a esos porcentajes de interesados por esos nuevos ámbitos, frente al "declive" del sentido de "pertenencia grupal" del "sectarismo clásico".

En su web, la Apetp, asociación fundada por el padre de un joven que murió tras abandonar un tratamiento médico de leucemia por la asesoría de un curandero y que hoy dirige una doctora en Biomedicina, enumera en un listado esas prácticas entre las que incluye el reiki, el shiatsu o las flores de Bach, además de la homeopatía o la acupuntura, aunque subraya que no todas están al mismo nivel.

"Deriva sectaria"

Santamaría, no obstante, advierte de que "esas terapias tienen un alto riesgo de deriva sectaria y de generar una dependencia", porque ofrecen "algo positivo y bueno", como puede ser lo ecológico, la salud y la meditación, pero no es más que "un señuelo a la población para cubrir temas de espiritualidad".

Según explicó este experto a Servimedia, esto se debe a que estamos en "una época de crisis", pues, aunque el ser humano "es el mismo de siempre, tiene las mismas necesidades afectivas, espirituales, de sentido de la vida, de situarse ante la realidad, de afrontar los problemas y los golpes de la vida", las personas tienen una serie de necesidades que ahora no están cubiertas en el ámbito de la familia, la religión y las instituciones. Y aunque en esos ámbitos pseudocientíficos están entrando gente de todas las edades, el sacerdote percibe especial peso en mujeres que tienen unos 40 años de edad.

Finalmente, este miembro de RIES ofrece algunos consejos para ayudar a las personas que caen en esas prácticas, que pueden ser "de todos los estratos sociales" y "buscan soluciones a la triada clásica de salud, dinero y amor", como ocurre, subraya, hasta con políticos y grandes empresarios que acuden como clientes habituales a videntes.

Esos consejos pasan por "estar muy cerca siempre de esa persona y presunta víctima para que sepa que su familia y redes familiares y sociales" les apoyan y "ayudarle a pensar por sí misma". "La confrontación directa suele ser contraproducente", concluye.