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España
Mons. Asenjo
La eutanasia no es ninguna solución. Sólo Dios es dueño de nuestra vida

(Jesús Bastante/Efe).- "La unidad de España es un valor moral que nadie tiene derecho a despreciar o destruir". El arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, aseguró ayer que el ser cristiano "obliga a querer a la patria y a rezar por ella".

Durante una jornada organizada por la Fundación San Pablo Andalucía (CEU), el arzobispo defendió la unidad de España frente al proceso independentista catalán, en el que, sostuvo, "no se adivina un panorama despejado a corto plazo".

Así, Asenjo defendió que los obispos catalanes "viven en una situación muy delicada y se tienen que mover en una situación muy difícil como pastores de todos los fieles, más allá de la ideología política de estos", refiriéndose también a los obispos de Navarra, País Vasco y Bayona, que pedían perdón por sus "complicidades, ambigüedades y omisiones" en relación a ETA.

Para Asenjo, los obispos del País Vasco son jóvenes y no lo vivieron como obispos, y "han querido con la declaración contribuir a la paz y la concordia", indicando que "ellos tienen la esperanza de que la división de la sociedad pueda superarse".

 

 

Del mismo modo, el arzobispo de Sevilla valoró la ley autonómica de LGTBI, en vigor desde febrero de 2018, subrayando que es adecuado que "la ley defienda a estas personas, siendo necesario proteger a todas las personas como hijos de Dios", aunque ha entendido que "la Ley consagra la ideología de género", y se ha remitido a "la reciente declaración de los Obispos del Sur sobre la ley, indicando que volverán a abordarla en su próxima reunión.

Otro asunto sobre el que ha reflexionado es la eutanasia, defendiendo que "no es ninguna solución" manifestando su valoración moral negativa "pues sólo Dios es dueño de nuestra vida", e insistiendo que el papel de los médicos es "sanar y curar" y que ya existen medios suficientes para paliar el dolor.

En clave internacional, ha lamentado el difícil momento por el que pasa Tierra Santa y la situación de los palestinos, recordando la situación de los cristianos perseguidos, y mostrando su deseo de que "cesen las masacres" como la última en Indonesia".

Ha destacado que el cristianismo "es la religión más perseguida de la historia", y que en la actualidad "hay más persecución que en sus primeros tiempos".