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España
Pedro Sánchez promete su cargo Agencias
Una cosa son las actuaciones en el ámbito de lo público, donde existen signos religiosos tales como las catedrales, con lo que "no podemos coger una piqueta y eliminarla", y otra diferente es la "decisión personal"

El obispo de Almería, Adolfo González Montes, ha considerado que el acto de investidura del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sin la presencia de una Biblia o un crucifijo se enmarca en una "decisión personal" dentro de su "libertad religiosa" que hay que "respetar" aunque, en un contexto "general", la presencia de estos elementos "no coaccionan ni molestan a nadie".

En declaraciones a los periodistas tras firmar un acuerdo de colaboración con el Ayuntamiento de Almería, el prelado ha señalado que "nadie" está obligado a realizar la promesa de su cargo "sobre el texto de la Constitución, que no es sagrado ciertamente" frente a elementos de tipo religioso.

Sin embargo, ha advertido de que la presencia de un crucifijo en el contexto de la sociedad española o europea en términos generales "no coacciona ni molesta a nadie", para lo que se ha remitido a pronunciamientos judiciales al respecto que avalan esta postura. "De lo contrario nos molestaríamos todos unos sistemáticamente a otros", ha apostillado.

"Del mismo modo que yo respeto otras cosas, se puede respetar la presencia del crucifijo donde esté, pues no coacciona", ha insistido el obispo, quien ha recalcado que el Tribunal de Estrasburgo se ha pronunciado al respecto "a propósito de conflictos que han surgido precisamente en países de tradición cristiana católica como Italia o España", por lo que no cree que "se puedan ignorar estas sentencias".

No obstante, González Montes ha declinado valorar si este tipo de gestos podrían ser un preludio de las nuevas políticas socialistas en el Gobierno y las relaciones con la Iglesia, con lo que únicamente ha apuntado que "a veces hablar de una sociedad laica quiere decir hablar de una sociedad laicista y otras no", sentido en el que ha recordado el discurso ofrecido recientemente por el presidente francés Emmanuel Macron ante los obispos galos.

 

 

Con ello, ha insistido en que una cosa son las actuaciones en el ámbito de lo público, donde existen signos religiosos tales como las catedrales, con lo que "no podemos coger una piqueta y eliminarla", y otra diferente es la "decisión personal", que en el caso de la investidura, "tenemos que respetar".

Por otro lado, el obispo de Coria-Cáceres, Francisco Cerro, ha felicitado hoy públicamente al nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, elegido en un "marco constitucional", y ha mostrado la disposición de la Iglesia para trabajar por el bien común de los ciudadanos en estos momentos "nada fáciles" para España.

De esta forma, Cerro se ha sumado a las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Ricardo Blázquez, quien, en un comunicado, ha asegurado a Sánchez su "oración para que Dios le conceda su luz y su fuerza en el desempeño de las altas responsabilidades que le encomienda el pueblo español".

"Se ha hecho en un marco constitucional, por tanto no tenemos más que decir, rezamos para que en estos momentos nada fáciles para España seamos capaces de dar una respuesta, ha indicado el obispo de Coria-Cáceres tras dar su enhorabuena al socialista Sánchez.

Ellos lo que tiene que hacer, ha añadido, "es colaborar para el bien común como siempre ha hecho la Iglesia"

El prelado ha presentado hoy en Cáceres el programa del X Congreso Teológico Pastoral, que se celebrará en esta ciudad y que espera reunir a unas trescientas personas.

 


Francisco Cerro

(RD/Agencias)