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España
Barriocanal y la memoria
Barriocanal: "En muchos lugares de España, los sacerdote son los únicos asistentes sociales que quedan"

(José Manuel Vidal).- Se llama 'cash flow social' y consiste en calcular la contribución de la Iglesia católica al desarrollo económico y social de un país. En este caso, una auténtica multiplicación evangélica de los panes y lo peces. "La inversión en la sociedad de la Iglesia católica equivale a más del 138% de lo que recibe por la asignación tributaria. Por cada euro ingresado a través del IRPF, la Iglesia invierte 1,38 euros en la sociedad", como explica el gerente del episcopado, Fernando Giménez Barriocanal.

Él mismo calificó de "catarata" el apabullante número de datos con los que ilustró la presentación de la 'Memoria anual de actividades de la Iglesia católica'. Y, por supuesto, todos favorables a la institución, que se retrata como la gran benefactora, la institución que más ayuda a la sociedad con mucha diferencia y sólo superada por el propio Estado.

En todos los campos y ámbitos y, sin exagerar. Según Barriocanal, "con miles de datos revisados y contrastados por diversas auditoras de reconocido prestigio y, por lo tanto, datos de los que nos podemos fiar".

Porque la actividad eclesiástica es, en primer lugar, celebrativa y en este sector, por la institución pasan 8,3 millones de personas que asisten a la misa dominical y demás sacramentos, como bautizos, primeras comuniones, matrimonios o confirmaciones. Barriocanal reconoce que "la cifra de los católicos practicantes ha bajado respecto a los años anteriores, pero aún así sigue siendo muy significativa".

También es importante la actividad pastoral de lo 18.164 sacerdotes en 23.019 parroquias, amén de los frailes, las monjas, los 105.662 catequistas o los 13.000 misioneros con los que sigue contando España. En total, "sacerdotes y voluntarios dedican a la actividad pastoral 46,4 millones de horas al año". Además, "en muchos lugares de España, los sacerdote son los únicos asistentes sociales que quedan", explicó Barriocanal.

Pero sin duda la triada donde luce más la actividad de la Iglesia católica es la educativa, la cultural y la asistencial. En educación, la Iglesia católica sigue siendo una potencia de primer orden. "Los centros concertados han crecido en 7.460 el número de alumnos, alcanzando un total de 1.484.378 estudiantes en 2.591 centros". También creció el número de empleados, para alcanzar la cifra de 112.887. Y con excelente aprovechamiento: "Por cada euro invertido en educación de inspiración católica revierte a la sociedad 4,1 euros".

Por otra parte, la Iglesia, que "no es un multinacional ni un poder fáctico", tiene un enorme patrimonio cultural, que cuida, protege y pone a disposición de la sociedad. "225.000 personas trabajan en España a causa del patrimonio de la Iglesia", explica Barriocanal. Un patrimonio que "genera un impacto total en el PIB de 22.620 millones de euros, lo que supone más del 3% dl PIB español".

Y, por último, la actividad caritativa y asistencial, que la Iglesia ha incrementado, con 244 nuevos centros sociales y asistenciales, acompañando a 4.765.869 personas en los 9.110 centros de los que dispone la institución, para cumplir con el mandato evangélico de la opción preferencial por los pobres.

A esta ingente labor social contribuyen todos los españoles, creyentes o no, que marcan la x de la Iglesia en su declaración de la renta, que supuso, en 2016, una cantidad de 256,66 millones de euros. Una cifra muy importante, pero que sólo supone de media "un 24% del presupuesto ordinario de una diócesis española".

Porque la Iglesia se siguen sustentado mayoritariamente de las aportaciones de sus fieles, que alcanzan la cifra de los 335 millones de euros. Eso sí, las diócesis más pequeñas y rurales (por ejemplo Guadix) dependen en un 80% de los recursos que les llegan a través del reparto de la asignación tributaria.

Preguntado a qué se debe que un gran sector social siga considerando que la Iglesia católica goza de privilegios y se aprovecha del Estado, Fernando Giménez, lo atribuye a que "la Iglesia no se ha explicado suficientemente bien" y que "los cambios sociales y de mentalidad tardan en implantarse".

En cualquier caso, ante la llegada del nuevo Gobierno socialista de Pedro Sánchez, la Iglesia no teme que se derogue el actual sistema de financiación. Entre otras cosas, como dijo Barriocanal, "porque el sistema vigente fue pactado y acordado con un Gobierno socialista".

Por eso, no prevé una especial confrontación con el Ejecutivo socialista, aunque reconoce que "habrá asuntos en los que nos podamos poner rápidamente de acuerdo, como el del barco de los refugiados, y otros en los que será más difícil. Pero nosotros siempre apostamos por el diálogo".