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España
Cañizares ordena sacerdotes en Valencia
Gobernar el rebaño que se os confía no a la fuerza sino como Dios quiere, no como déspotas clericales sino como modelos del rebaño

(Archivalencia).- El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha conferido hoy la ordenación sacerdotal a diez diáconos valencianos, y les ha pedido "actuar y hablar con valentía y libertad, con fe profunda, alentando siempre la esperanza como testigos del Señor resucitado".

En una multitudinaria celebración ante miles de fieles en la Catedral de Valencia, llena desde una hora antes del inicio de la misa, el cardenal Cañizares, con quien han concelebrado más de doscientos sacerdotes, ha calificado estas ordenaciones sacerdotales como "un verdadero e inmenso don de Dios".

En su homilía, ha pedido a los nuevos presbíteros que en su ministerio sacerdotal opten siempre con preferencia por "los más pobres y necesitados porque son los destinatarios privilegiados de la Buena Nueva y es nuestra responsabilidad sacerdotal asemejarnos a Cristo que se hizo pobre".

De hecho, "la solidaridad con los sufrimientos, reivindicaciones y esperanza de los más pobres y necesitados es signo de evangelización auténtica y de firmeza y solidez en la vida sacerdotal".

"Vuestro ministerio, el mayor servicio que se puede prestar al hombre"

También ha alentado a los nuevos presbíteros a "vivir siempre con la misma preocupación de Jesús: salvar al hombre" y les ha recordado que "vuestro ministerio no es una simple función de ayuda humana, social, o psicológica" sino que "sois enviados al mayor de los servicios que podéis prestar a los hombres, anunciarles con obras y palabras que son queridos por Dios, que Dios les ama infinitamente".

En otro momento de la homilía ha asegurado el arzobispo de Valencia que "no podemos aceptar como normal e irremediable una situación en la que la Iglesia, en lugar de ganar nuevos miembros, corre el riesgo de ir reduciéndose poco a poco a una pequeña minoría sin relevancia apenas ni influencia social". Y ha advertido que "semejante postura encubriría una negación de la necesidad de la fe para la salvación y cultivaría además un optimismo casi pelagiano al valorar la autosuficiencia de la razón humana que pretende vivir din Dios".

"Gobernar el rebaño humildes y pobres, no como déspotas clericales"

Además, el cardenal Cañizares ha instado a los nuevos sacerdotes a "ser pastores que van delante de las ovejas, humildes y pobres" y a aprender del Buen Pastor, para "gobernar el rebaño que se os confía no a la fuerza sino como Dios quiere, no como déspotas clericales sino como modelos del rebaño".

Especialmente el arzobispo de Valencia les ha apremiado a buscar la santidad porque, recordando lo que le dijo a él en su ordenación sacerdotal el entonces titular de la diócesis valentina y hoy en proceso de canonización, monseñor José María García Lahiguera, "¿si no tenemos voluntad de ser santos para qué queremos ser sacerdotes?"

También les ha pedido a los nuevos sacerdotes que coloquen "muy en primer término el anuncio de la palabra de Dios, con palabras sustanciosas y vigorosas llenas de fuerza y actualidad, adaptadas al lenguaje del hombre de hoy, comprensibles", y que dediquen "mucho tiempo a la catequesis, la `mejor inversión de futuro´ como señalaba San Juan Pablo II.

"Celebrar la eucaristía, la misión más sublime y sagrada del sacerdote"

De igual modo, el cardenal Antonio Cañizares ha indicado a los nuevos sacerdotes que trabajen "de forma incansable" al servicio del evangelio "con naturalidad y sencillez para entregar a Cristo a todos, no mirando al tendido, porque mirar al tendido lo hacen los que unicamente buscan el aplauso, y nosotros solo podemos buscar a Dios y lo que Dios quiere".

En este sentido, ha pedido a los nuevos sacerdotes que "no olvidemos nunca que celebrar la eucaristía es la misión más sublime y sagrada del presbítero; sin la eucaristía no hay futuro para la humanidad porque no hay presencia de Cristo en medio de los hombres". Por lo tanto, la eucaristía "no sólo debe ser el deber más sagrado sino la necesidad más profunda del alma del sacerdote".

Al término de su homilía, se ha dirigido a los nuevos sacerdotes para alentarles a ser "ministros e instrumentos de la Comunión eclesial" y les ha recordado que "presidir no es para mandar ni para dirigir, sino para vivir la Comunión eclesial", lo que implica también que "hemos de estar decididos a vencer toda situación de división y contraposición que insidien la vida y la labor apostólica de los cristianos".

"Escuchad al laicado, fomentad su participación"

De igual manera, ha llamado a "no olvidar que la Iglesia es todo el pueblo de Dios" y en consecuencia, les ha pedido a los nuevos sacerdotes poner todo el empeño en "promover, formar y saber acompañar al laicado" y les ha insistido en "poner sumo cuidado en escuchar a los laicos, valorar su experiencia, atender sus sugerencias, fomentar su participación, distribuir entre ellos tareas para recomponer el tejido de la sociedad donde se hace presente Jesus".

Los nuevos sacerdotes

Los nuevos sacerdotes son Juan Alberto Ballester Cardona, de 28 años, de El Verger; Jordi Cerdá Juan, de 28, de Canals; Carlos Dutor Juan, de 30, de Valencia; Daniel Francés Morote, de 36, de Alzira; José Manuel Giménez Mengual, de 50 , de Oliva; José Gómez Marín, de 26, de Torrent; Juan-Honorio Huguet Gil, de 24, de Llutxent; Antonio Muñoz Revert, de 26, de Ontinyent; Juan Pérez Die, de 27, de Valencia; y Camilo Ruiz Rodríguez, de 35 años, también de Valencia.