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España
El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello
Argüello ha criticado que "Europa ha perdido su identidad cristiana", y que por ello a los habitantes europeos les cuesta entenderse "con personas de otras identidades"

El obispo auxiliar de Valladolid, Luis Argüello, ha apostado este lunes por desarrollar actuaciones en los países emisores de migrantes como vía para frenar las muertes en el Mediterráneo, lo que debe de ir acompañado de una intervención financiera hacia las "mafias que hacen negocio con el sufrimiento de la gente".

"Es importante atender en los lugares de origen", ha sostenido Argüello en declaraciones a los medios posteriores a la presentación de la memoria de Cáritas en 2017, tras achacar estas "grandes movilizaciones de población" a la "situación de grave injusticia" provocada por una "distribución injusta de la riqueza".

El obispo auxiliar ha lamentado las muertes producidas en el mar Mediterráneo y ha abogado por actuaciones en los países emisores de personas migrantes, con la realización de un plan similar al Plan Marshall que impulsó Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial para ayudar a los países europeos devastados por la guerra.

"Es necesario un Plan Marshall hacia dentro y hacia fuera con una atención singular en estos países", ha defendido Argüello, quien ha considerado que éste debe de ser compatible con la creación de una cultura de acogida en "regiones despobladas" donde se apliquen políticas y propuestas para "generar modos de vida", en una Europa que según ha definido está "envejecida y despoblada".

Argüello también ha puesto el foco en las "mafias que hacen negocio con el sufrimiento de la gente", sobre las que ha dicho que más que una intervención policial y militar hace falta una "intervención financiera" que actúe sobre las cuentas donde tienen la recaudación de sus beneficios, que en muchas ocasiones se encuentran en paraísos fiscales.

Además, el obispo auxiliar ha criticado que "Europa ha perdido su identidad cristiana" y que por ello a los habitantes europeos les cuesta entenderse "con personas de otras identidades", aunque ha admitido que "no es extraño" que ante grandes movimientos migratorios y acogidas "un sector de la población se muestre en contra" por el "miedo al extraño".

Finalmente ha apostado desde la Iglesia por una intervención que haga "conciencia de acogida", pero que debe de ir acompañada de políticas en los países de origen de los inmigrantes.

(RD/Efe)

Monseñor Luis Argüello