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España
Educación concertada Agencias
El Estado es aconfesional, la sociedad es multicultural y multireligiosa. No se puede proyectar a la sociedad un concepto estatalista de la educación sin el respeto democrático a las diversas realidades sociales

(C.D./Agencias).- Alarma entre los obispos por los planes del Gobierno de Pedro Sánchez de quitarle peso a la educación concertada, de poner fin a que los colegios segreguen por sexo y de hacer que la clase de Religión deje de ser evaluable. Proyectos que el presidente de la Comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal Española (CEE), monseñor César Franco, ha afirmado "contradicen el derecho a la libertad de enseñanza asegurado por la Constitución, y la obligación de los poderes públicos a ayudar a los centros docentes a que reúnan los requisitos que la ley establezca".

Así lo ha advertido el también obispo de Segovia en declaraciones a Europa Press, después de que la ministra de Educación, Isabel Celaá, anunciara este miércoles que la asignatura de religión dejará de ser computable con efectos académicos, la creación de la asignatura de valores éticos y cívicos, y se mostrara en contra de los centros de educación diferenciada por sexo.

La titular de la cartera de Educación y Formación Profesional, en su primera comparecencia en la Comisión de Educación del Congreso, anunció que el Gobierno modificará aquellos aspectos más "perturbadores" de la Lomce y que fueron más contestados por la comunidad educativa.

A la espera de comenzar a trabajar en una ley orgánica que sustituya a la Lomce -"derogarla sin más no se puede porque nos quedaríamos sin legislación y no sería razonable"-, la ministra defendió un modelo que no vulnere la igualdad de oportunidades.

Así, abrirá "un diálogo" con los centros concertados que segregan por sexo, es decir, separan a las niñas y los niños, sabiendo que el Tribunal Constitucional les avala. Celaá recalcó que estos centros son "muy pocos", pero contravienen "los principios generales de la educación inclusiva".

La ministra asumió la escuela concertada como "complementaria" de la red pública, pero añadió: "la concertada puede estar o no estar, la que tiene que estar es la pública porque si no, el Estado no cumple con su obligación".

Celaá afirmó que modificará el artículo 109 de la Lomce, que fija que la programación de plazas concertadas es "por demanda social" pues cree que es "un eufemismo" que propicia en algunos casos que la concertada esté por delante de la pública. Asimismo, criticó los "abusos" que se han cometido a veces para dar suelo público a la concertada; "no se pueden volver a repetir".

Sobre la Religión, seguirá siendo asignatura de oferta obligatoria para los centros pero voluntaria para el alumno y no tendrá efectos académicos ni una materia alternativa. Se creará una obligatoria de Valores Cívicos y Éticos, centrada en los derechos humanos y virtudes cívico-democráticos.

La ministra Celaá, en el Congreso


"Los padres son los principales educadores de sus hijos"

Tras las palabras de la titular de Educación, el presidente de la Comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal Española ha defendido que "los padres son los principales educadores de sus hijos y tienen derecho a darles la formación religiosa y moral según sus propias convicciones". "De ahí la necesidad de que existan centros educativos diversos", ha subrayado.

A su juicio, la enseñanza de la religión es un elemento "indispensable para el pleno desarrollo de la personalidad humana, que, según la Constitución, es el objeto de la educación". Por este motivo, considera que "debe ser una asignatura como las demás computables".

"El Estado es aconfesional, la sociedad es multicultural y multireligiosa. No se puede proyectar a la sociedad un concepto estatalista de la educación sin el respeto democrático a las diversas realidades sociales", ha concluido monseñor César Franco.

Monseñor César Franco

 

La CEE reivindica la Transición como modelo para llegar a la "cohesión social"

Nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española

El Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, reunido en sesión ordinaria, quiere hacer pública su postura sobre algunas cuestiones importantes de la actualidad.

1.- En relación a las declaraciones de la ministra de Educación Sra. Celaá sobre la consideración de la educación concertada y la clase de religión, que nos han preocupado profundamente, creemos necesario recordar los derechos a la libertad religiosa y a la educación. Son derechos inalienables de la persona humana, reflejados en nuestra constitución (arts. 16 y 27) y en los tratados internacionales a los que España se ha adherido.

Los padres tienen el derecho a elegir el modelo educativo que desean para sus hijos. El sistema educativo, que engloba la educación pública, concertada y privada, es un sistema consolidado en nuestro ordenamiento, que respeta la libertad de elección de los padres.

La asignatura de religión debe tener una consideración adecuada en el sistema educativo. Es necesaria para una formación integral de la persona, según la libre decisión de los padres, y no puede ser sustituida por una ética del estado impuesta por los poderes públicos.

2.- Por otro lado, consideramos importante y necesario en estos momentos, reivindicar el papel de la Transición española que se plasmó en la Constitución de 1978, con el consenso de todas las formaciones políticas y sociales. Deseamos que el espíritu de la Constitución no sea ahora despreciado, minusvalorado o transformado por iniciativas que dificulten la necesaria concordia que exige la cohesión social.

3.- Al mismo tiempo, queremos hacer pública nuestra comunión y solidaridad con los obispos nicaragüenses, violentados por defender los derechos legítimos de los ciudadanos de esta nación hermana. Deseamos que el respeto a la dignidad de las personas y el diálogo entre las partes enfrentadas sean el camino para la necesaria pacificación de la sociedad.