Religión Digital

El Papa, a los jóvenes

Agencias

El Papa habló en castellano a los jóvenes desde el balcón

clipping

"No hacen falta discursos. Cuando hay amor, un gesto arregla todo"

Bergoglio da la receta del éxito en la pareja: "Permiso, gracias y perdón"

Jesús Bastante, 29 de julio de 2016 a las 08:41
Francisco invita a rezar por todas las familias aquí presentes: por los recién casados, por los que están casados desde hace tiempo y por los que se van a casar
El Papa, asomado al balcón/>

El Papa, asomado al balcón

Francisco saluda desde el balcón/>

Francisco saluda desde el balcón

Francisco se dirige a los jóvenes/>

Francisco se dirige a los jóvenes

Centenares de miles de jóvenes, con el Papa/>

Centenares de miles de jóvenes, con el Papa

Un millón de jóvenes, con el Papa/>

Un millón de jóvenes, con el Papa

  • El Papa, asomado al balcón
  • Francisco saluda desde el balcón
  • Francisco se dirige a los jóvenes
  • Centenares de miles de jóvenes, con el Papa
  • Un millón de jóvenes, con el Papa

(J. Bastante).- Como sucediera el miércoles, anoche el Papa volvió a presentarse ante los jóvenes que hacían vigilia frente al balcón del Arzobispado de Cracovia, donde se aloja esta JMJ. En un discurso en castellano, Francisco hizo una catequesis sobre el matrimonio y el noviazgo, subrayando las tres palabras claves para el éxito de la pareja: "Permiso, gracias y perdón".

"Les doy un consejo: nunca terminen el día sin hacer la paz", pidió el Papa. "¿Y saben por qué? Porque la guerra fría al día siguiente es muy peligrosa. ¿Y cómo tengo que hacer, padre, para hacer la paz?". La respuesta: "No hacen falta discursos. Basta un gesto. Y se acabó. Está hecha la paz. Cuando hay amor, un gesto arregla todo".

El Papa despidió a los jóvenes invitándoles a "rezar por todas las familias aquí presentes: por los recién casados, por los que están casados desde hace tiempo y por los que se van a casar".

 

Estas fueron las palabras del Papa:

 

Me dicen que hay muchos de ustedes que entienden el castellano. Así que voy a hablar en castellano. También me dicen que hoy hay un buen grupo acá, en esta plaza, de recién casados y jóvenes esposos. Yo, cuando encuentro a uno que se casa, a un joven que se casa, a una chica que se casa, les digo: "¡Estos son los que tienen coraje!" Porque no es fácil formar una familia. No es fácil comprometer la vida para siempre. Hay que tener coraje. Y los felicito, porque ustedes tienen coraje.
A veces me preguntan cómo hacer para que la familia vaya siempre adelante y supere las dificultades. Yo les sugiero que practiquen siempre tres palabras, tres palabras que expresan tres actitudes [ahí están llegando nuevos recién casados] Tres palabras que los pueden ayudar a vivir la vida de matrimonio, porque en la vida de matrimonio hay dificultades: el matrimonio es algo tan lindo tan hermoso, que tenemos que cuidarlo, porque es para siempre. Y las tres palabras son "permiso, gracias, perdón". Permiso. Permiso: siempre preguntar al cónyuge (la mujer al marido, el marido a la mujer) "¿qué te parece?¿te parece que hagamos esto? Nunca atropellar. Permiso.
La segunda palabra: ser agradecidos. Cuántas veces el marido le tiene que decir a la mujer "gracias". Y cuántas veces la esposa le tiene que decir al marido "gracias". Agradecerse mutuamente. Porque el sacramento del matrimonio se lo confieren los esposos, el uno al otro. Y esta relación sacramental se mantiene con este sentimiento de gratitud. "Gracias".
Y la tercera palabra es "perdón", que es una palabra muy difícil de pronunciar. En el matrimonio, siempre -o el marido o la mujer- siempre tiene alguna equivocación. Saber reconocerla y pedir disculpas, pedir perdón, hace mucho bien. Hay jóvenes familias, recién casados, muchos de ustedes están recién casados, otros están por casarse. Recuerden estas tres palabras, que ayudarán tanto a la vida matrimonial: permiso, gracias, perdón. Repitámoslas juntos: permiso, gracias, perdón. ¡Más fuerte, todos! Permiso (bis), gracias (bis), perdón (bis).
Bueno, todo esto es muy lindo, es muy lindo decirlo en la vida matrimonial. Pero siempre hay en la vida matrimonial problemas o discusiones. Es habitual y sucede que el esposo o la esposa discutan, alcen la voz, se peleen. Y a veces vuelen los platos. Pero no se asusten cuando sucede esto. Les doy un consejo: nunca terminen el día sin hacer la paz.
¿Y saben por qué? Porque la guerra fría al día siguiente es muy peligrosa. ¿Y cómo tengo que hacer, padre, para hacer la paz?, puede preguntar alguno de ustedes.
No hacen falta discursos. Basta un gesto. Y se acabó. Está hecha la paz.
Cuando hay amor, un gesto arregla todo.
Los invito antes de recibir la bendición a rezar por todas las familias aquí presentes: por los recién casados, por los que están asados desde hace tiempo y por los que se van a casar.
Recemos juntos un avemaría, cada uno en su lengua.
AVE MARÍA...
BENDICIÓN
E pregate per me! Davvero. Pregate per me! Buona notte e buon riposo.

 



facebook

Religión Digital Edicom, SL CIF B86611894 - C/ Castuera nº 18 1º A - 28047 Madrid (España) - Tlf. (+34) 91 732 19 05
Aviso Legal | Cláusula exención responsabilidad | sugerencias@religiondigital.com | Copyleft 2000