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Paloma Gómez Borrero

"Los enemigos del Papa en Roma todavía tienen influencia", señala la periodista

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Paloma Gómez Borrero: "Monseñor Vallejo cedió por chantaje de la Chaouqui"

Publica "Roma, Año Santo. Caminando de la mano del papa Francisco" (Plaza y Janés)

Jesús Bastante, 26 de diciembre de 2015 a las 10:19

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Monseñor Lucio Vallejo, según mis noticias, ha pedido porque su madre es mayor, ir a España. Puede que vaya a un monasterio
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(Jesús Bastante).- "Los enemigos del Papa en Roma todavía tienen influencia". Paloma Gómez Borrero ha sido, y es, sin duda, la voz española en el Vaticano. Y una de las mayores conocedoras de los intríngulis vaticanos. Sobre el escándalo de filtración de documentos, la periodista considera que "monseñor Valleja cedió por chantaje de la Chaouqui", aunque "la responsabilidad también es suya. Si se lo hubiera dicho al Papa o al secretario de Estado, al menos no caería en chantaje".

 

Hoy tenemos una invitada de excepción. Gran amiga y periodista. Probablemente la mujer que más sepa de Roma. Y de Roma vamos a hablar. Paloma Gómez Borrero, buenos días.

Muy buenos días, Jesús. La última vez nos vimos pateando Roma.

Descubriendo secretos, no sé si algunos aparecen en el libro. Porque Roma tiene muchos secretos.

Sobretodo tiene esas calles desconocidas, en las que te vas adentrando y de repente te paras porque algo te llama la atención. Y descubres que ese algo tiene historia. Este libro que acabo de publicar, lo he hecho pensando en el Jubileo, porque va a ir mucha gente a Roma. Para que vean una Roma distinta. No hay especificaciones técnicas de los edificios, lo especial es cómo los ves. Por ejemplo, hay un lugar desde donde la vista de la cúpula de San Pedro es espectacular, lo llamo "el ojo mágico". No me extrañaría que Miguel Ángel la concibiera desde allí.

Vamos a presentar el libro: "Roma, Año Santo. Caminando de la mano del papa Francisco". Paloma Gómez Borrero, editado por Plaza & Janés. Donde haces primero un recorrido por el origen de los jubileos y una guía de viajes, pero atípica y especial. Digamos que es "Paseando con Paloma por la Roma del año jubilar". ¿Qué tiene de especial este año jubilar?

Como especial tiene lo de la misericordia. Pero no es nuevo porque hace tres años que Francisco fue elegido Papa. Y desde el primer instante nos habló de perdón, de misericordia, de dar la gracias....
Es el personaje de la ternura y el perdón. Pensar en que Dios, hagamos lo que hagamos nos está esperando. Es un jubileo de esperanza en un mundo en el que realmente estamos todo el día angustiados.

Es lo que dices, estamos ante una tercera guerra mundial

Siempre lo he dicho. La tercera guerra mundial es la del terrorismo, en la que somos víctimas todos, sin saberlo.

¿A qué lugares nos llevarías en este jubileo? Por ejemplo a mí, que no la conozco en profundidad

Te llevaría a Santa María la Mayor. Que la conoces y la conocemos todos muy bien. Es la basílica de los españoles. Por vez primera desde hace tantos siglos, tenemos a un arcipreste español en ella. Monseñor Santos Abril, que fue profesor de español de Juan Pablo II. Y le enseñaba español a toda marcha, porque le eligieron en octubre, y a finales de enero se fue a México.
En Santa María la Mayor está la virgen más querida por los romanos. Y además muy querida por los jesuitas. San Ignacio de Loyola, siempre rezaba en ella y San Francisco Javier y los misioneros jesuitas siempre llevaban su imagen. El papa Francisco siempre que vuelve de un viaje va allí.

Y hay enterrado un embajador negro.

El hombre pasó mil vicisitudes para llevar una embajada al Papa. Le pasó de todo. Al final enfermó gravísimo, llegó por fin al Vaticano, y el premio es que está enterrado en la basílica. Con su estatua y todo. Vale la pena ir a ver al embajador y de paso, el que se cree que es un trozo del pesebre de Belén. Esto es tradición, si lo quieres creer lo crees. Pero es bonito pensarlo. Son reliquias muy tiernas y más en Navidad. Y luego esa maravilla de frescos. Y el techo, todo cubierto con láminas de oro. Las primeras eran de oro de América, porque los reyes de España se lo quisieron mandar al Papa para la basílica. Por eso se llama de los españoles.

¿Cómo se vive la Navidad en Roma?

Distinta que aquí. En Nochebuena se hace lo se llama el "cenone". Es decir, una cena opípara. Toda a base de pescado. Y pasta, que no puede faltar nunca. Y la anguila gorda, que la venden como churros y carísima, es la española. Se hace al horno con una hoja de laurel. No falta, es típico de la Nochebuena. Y el "panettone". Y ya en Navidad, se come carne. Siempre con pasta.

¿Y la vida en las calles?

Son menos ruidosos que nosotros, la "dolce vita" se queda en la película. A la una de la mañana no queda nadie en las calles. Se reúnen mucho en las casas. La Navidad se vive muy en familia. Los italianos son más familiares que los españoles. Se hacen grandes mesas de familiares. Se juega a la tómbola, con lentejas. Y se lleva al niño Jesus al belén de la casa, por la noche. Lo lleva el niño o niña más pequeño de la familia en la mano y todos cantando villancicos y acompañándolo, como si fuera una procesión familiar.


En el libro planteas seis itinerarios imprescindibles para conocer la Roma del jubileo. ¿Por qué los has elegido?

Porque fue San Felipe Neri el que los puso cuando Roma estaba desquiciada. Los hizo como religiosos y penitenciales. En realidad hizo cinco y yo he puesto un sexto más personal, que San Felipe no lo contemplaba, pero es importante porque va desde la Plaza del Popolo a la Plaza Venecia. Este itinerario pasa por la Plaza de España, donde está el fantasma de Cagliostro, y la Via Condotti, donde el que puede compra y el que no, mira escaparates. Don Juan Carlos, se compraba siempre las corbatas en la tienda Gucci de esta via.
En este recorrido no todo es frívolo, también hay basílicas que encuentras y las voy explicando. Por ejemplo San Lorenzo en Lucina. Donde se conserva la parrilla donde fue quemado en martirio. Es un recorrido de la vida romana. Luego está la Via Margutta, de los artistas y anticuarios y la Via del Babuino, porque hay un mono de piedra en una iglesia que dio nombre a la calle. Y ahí está el hotel más bonito de Roma. Y los jardines del Pincio, sobre el hotel, que son una maravilla.


Roma es una ciudad que tiene el Vaticano, el símbolo de la cristiandad. Pero además, la imagen que da a los de fuera, es de un poco desordenada y caótica. No sé hasta qué punto, Francisco, que es un papa que viene de fuera, tal vez sea el más romano, en ese sentido. Muy de salidas, más callejero. Lo que puede, claro.

Sí, da la sensación de quiere abarcar mucho y va un poco a lo loco. La verdad es que Roma es así. Si la comparas con el papa Francisco, también tiene esa ternura, ese encanto, esa afabilidad y esa cercanía.
Voy a contar una anécdota que parece increíble pero que en Roma no te extraña: Estábamos en el autobús 32 haciendo la última carrera, porque era muy tarde. En el autobús había muy poca gente, ocho o diez personas a lo sumo.
Y pasando cerca de la Via de Giulio Cesare, dice el conductor: "perdón, quiero decirles que tengo a mi madre enferma".
Yo pregunté: "Está muy grave?" y otros "¿Qué le pasa?"
En fin, un conductor que no conoces y te cuenta eso...
Y dice: "no, no, está mal pero no grave. Lo único que vive aquí al lado. No la he visto en todo el día, y si a ustedes no les molesta mucho, yo subiría un momento a saludarla".
Nos quedamos todos así, y yo le dije: "Pues claro, ahora mismo. Suba".
Nos aparcó en un rinconcito, para que no molestara el autobús, y se fue. Nos pusimos todos a hablar.
Yo comente: "Qué hijo más maravilloso, tener un hijo así".
Otro en cambio, que siempre hay un malpensado: "sí, sí, la mama, la mama..."
Al rato volvió, le preguntamos cómo había encontrado a su madre, nos dijo que estaba mejor, nos dio las gracias y seguimos camino. ¿A que no te lo imaginas en el 21 de Madrid?

 

 


Aquí pasan muchas cosas en el autobús, pero creo esto no. Vamos, que se pare un autobús en el centro....

Bueno, era muy tarde


No es Francisco un Papa el pobre, de salir. Pero sí de querer salir.

Lo dice siempre. Según me han dicho, lo que le encantaría es tomarse una pizza. Y que nadie le reconociera. Cosa completamente imposible. Pero, sí. Ya nos llamó la atención cuando se fue a un óptico para cambiarse los cristales de las gafas.


Todo ese tipo de detalles de autenticidad, ¿cuánto tienen de marketing?

Yo creo que hay buen marketing. Concretamente lo de las gafas, pienso que quería salir. Porque tenemos uno de los mejores oculistas de Roma, un ambulatorio dentro del Vaticano, enfermeros de San Juan de dios, que son estupendos. O sea que para cambiar los cristales o graduarte, vamos, de sobra.


Es un modo de hacer las cosas distinto


Es un modo muy argentino. Digo yo. Romano no es. En Argentina era muy serio y muy delgado. Estaba como enfadado. Tenías la sensación de que estaba pensando algo que le preocupaba.


Con las investiduras papales se transformó.

Fue otro. Un día le dijeron que en Argentina estaba siempre como de mal genio, y ahora muy alegre. Y dijo: es que estoy muy contento de ser Papa.


Porque él siempre ha dicho que va estar pocos años.


Yo creo que mientras se encuentre con fuerzas y con capacidad para hacerlo bien. Y con capacidad de acercarse a la gente y dialogar con ella, que es lo que le gusta de verdad. Porque los miércoles, él no terminaría nunca la audiencia. La catequesis es relativamente corta. No habla más que en italiano. Me parece que también en español. Termina la catequesis, improvisa algunas frases en italiano, y ya se baja a saludar. Primero a los enfermos. Va con el papamóvil para visitarlos. Empieza a dar el paseo a las 9:20 y a veces a las 13:00 aún no ha terminado.
Me acuerdo cuando fui a comer a Santa Marta que es donde vive el Papa y era miércoles. Y de repente, entra el Papa en el comedor. Yo me levanté, y él me mandó sentar. Yo estaba tomando una ensalada con tomate y mozzarella, y casi se me atraganta. Comió muy poquito. Y por la silla que tenía, me da la impresión de que le duele mucho la espalda. Estaba comiendo con el conductor del papamóvil y el mayordomo.


Tú que llevas tantos años trabajando en Roma y conoces bien la curia. ¿Cómo crees que se están tomando estos señores las reformas de Francisco?

El hecho sólo de lo que se está tardando, con esa secuencia de comisiones...Los cardenales, los 8C dicen que van a modificar algunas congregaciones, unas van a desaparecer y las van a englobar en otras. Pero realmente en el Banco Vaticano sí que ha habido, pero ya la empezó Benedicto. La reforma del IOR la anticipó Juan Pablo II. Dijo que había que hacerlo, y que a la cabeza del banco debía de haber un banquero laico y una comisión de cantidades.


Tendríamos que hablar de Marcinkus, de los años 80

Le conocí mucho. Incluso fui a su casa a comer. Se puso un delantal e hizo unos huevos con bacon. Nos encontramos otra vez en África, en la embajada española. Hay que reconocer que se fue de Roma para ser vice párroco a una parroquia en el desierto de Arizona. Y nunca más volvimos a saber de él hasta que se murió.
En la curia todo esto te indica que hay muchos problemas y resistencia. Creo que tienen la técnica del muro de goma que cuando parece que has podido con él vuelve a su posición.


¿Crees que se conseguirá algún tipo de cambio duradero?

Cambio habrá, pero más bien en las organizaciones. Las grandes reformas, ojalá, pero no creo.


Algunos hablan de que este Papa se irá cundo tenga apuntaladas todas estas reformas para que el que venga termine con el trabajo.

Creo que hacer pronósticos en el Vaticano es muy arriesgado. Nos equivocamos muchísimo. Yo no me atrevería. Primero, porque a veces se dan pasos muy avanzados y de repente te das cuenta de que vuelves para atrás. Influye muchísimo la persona. Cada Papa pone su sello personal. Francisco lo está poniendo en esa afabilidad. Aunque luego es muy duro. Es muy cercano, pero tengo la impresión de que como decida hacer una cosa no hay quien le haga cambiar de opinión.


Es el caso del obispo de Osorno, que hay muchos en Chile que no entienden esa cerrazón del Papa.

Lo tiene clarísimo. Sólo en algunas cosas ha cambiado y porque se ha convencido él mismo. Por ejemplo, la misa del día de Nuestra Señora de Guadalupe. El año pasado fue una misa muy bonita. Muy hispana. Todas las banderas de todos los países entraron en San Pedro. Se colocaron dentro San Pedro, que ya rechinó a muchos. Luego fue la misa criolla de Ariel Ramírez. No hubo gregoriano. Este año, no. Ha sido sobria. Las banderas no se han colocado dentro. Eso es la liturgia que se impone. Benedicto tiene una gran calidad, porque reconoce cuando se ha equivocado. Y eso es muy bonito en un Papa. Y pide perdón. Está convencido de que la oración es un vehículo muy necesario, y muy activo.

 

 

 


¿Tiene muchos enemigos en Roma?

Yo creo que sí.


¿Que todavía tienen mando en plaza?

Por lo menos que tienen influencia


¿Me vas a dar nombres?

No, porque me puedo equivocar.


Para el Jubileo de la Misericordia el Papa quería que el último gran escándalo, Vatileaks 2, que está empezando a colear, se sustanciara pero no ha podido ser.

No, porque se está viendo que hay muchos testigos y muchas pruebas. Hay muchos whatsapp, y muchos mensajes.


Una persona que conocemos mucho.

Monseñor Lucio me ha dado mucha pena. Vino con mucha ilusión a Roma. Venía de Astorga, quizás convencido de que iba a hacer grandes cosas en el vaticano. Y lo que ha dado es un gran escándalo.


¿Qué crees que ha podido pasar?

Para mí ha sido concretamente cegado por esta chica, Francesca Chaouqui. No porque se haya enamorado, sino porque estaba convencido de lo mucho que valía. Tanto, que yo se lo decía. Pero incluso la madre, me hablaba de Francesca como la adquisición más extraordinaria que se podía haber hacho en la Iglesia. Y yo pensaba: esta chica no tiene estudios de economía, y está en la comisión de finanzas. Entraba en el Vaticano como Pedro por su casa. Los gendarmes la tenían ganas. Porque iba de prepotente. Creo que es una persona arribista por supuesto, ambiciosa. Con problemas, porque la abandonó el padre. Y debe ser muy hábil, porque entra en un círculo de relaciones públicas, que es lo que realmente es. Conoce a una condesa italiana, a la que yo también conozco. Una mujer muy rica, muy elegante, adentrada en el ambiente político italiano, incluso dentro del Vaticano muy cercana al cardenal Tauran. Una mujer con una enorme personalidad.
Y esta chica se da cuenta de que si conquista a la duquesa Marisa, todo le va a ser más fácil. Y ahí empieza.
¿Cómo llega a Monseñor Lucio Vallejo?, supongo que alguien se la presentará. Puede ser el cardenal Tauran, puede ser Marisa. Cuando tú eres hábil y quieres entrar en un círculo, haces todo lo posible por encontrar esa puerta para entrar.


Lo que me extraña es que sea cierto, porque él lo ha reconocido, que sí que filtraba esos documentos. ¿Cómo un hombre como él puede llegar a hacer una cosa así?

Por chantaje. Él mismo lo dice en su memorándum. Que cayó en la tentación y que sufrió muchísimo. Todo parece una novela de misterio y de fantasía. De espionaje. Ella le empieza a hacer chantaje. Y él cae y empieza a pasarle documentos, que según dice no tenían gran importancia. Pero eso lo tendremos que ver. En cualquier caso pasa documentos.


Y grababa. Y eso es más grave.

Al final, a Lucio Vallejo le vi muy excitado. Decía que no podía hablar porque tenía el teléfono pinchado. Estaba muy nervioso y obsesionado. Ha tenido que ir a un psiquiatra. Y luego lo del famoso tentempié, donde yo creo que le metió ella. Lo organizó en la terraza de la prefectura. Que me invitó. Y yo no lo vi como nada especial. Me dijo que como la terraza estaba sobre San Pedro podríamos ver la misa desde allí. Tampoco me pareció nada del otro mundo.


Se sobredimensionó

Fue la chica. Vallejo era una cosa de lo más normal. Además, para agradecer y sin escándalo ninguno. La Chaouqui le metió gente conocida, política, periodistas, empresarios. Esos fueron, a mi modo de ver, invitados por la relaciones públicas.


¿Esto marca la ruptura entre el Papa y Lucio?

Sí, ahí le llama el papa, porque además, entre las gentes que invita, y ahí te digo yo que no tiene ni idea, hay uno que tiene un blog de cotilleo que se llama D'Agostino. Y D'Agostino tiene D'Agospia, que es un blog donde colgó fotos. Ahí se equivocó, la comunión la dio en un vaso de los que se estaba dando agua, o whisky o lo que fuera. Allí había un bufé. Unas carpas, mesas y sillas. Cuando la gente llevaba desde las cuatro de la mañana empujando para poder tener un sitio desde donde ver algo. Encontrarse que encima de una terraza hay unas cien o ciento veinte personas que están viendo todo sentaditos, tomándose si quieren un sandwich, pues rechina mucho. Le echo mucha culpa a ella, pero también a él porque la responsabilidad es suya. Él la recomienda, se acuesta con ella (que está casada), en un hotel y se arrepiente. Si se lo dice al Papa o al Secretario de Estado, al menos no cae en el chantaje.


¿Qué pueden decir, Parolin, Santos Abril, el Limosnero?

Según parece, cuando se da cuenta de lo arribista que es ella, con el chantaje que le está haciendo, se queda muy asustado. Se ha visto metido en un juego diabólico. Entonces, creo, (pero ahora hay un juicio por medio y tenemos que esperar) que si han aceptado estos testigos, como son el cardenal Parolin, que es el más importante después del Papa , y Santos Abril, consejero del Papa, a los que advirtió de que se había equivocado con esa persona. Creo que es porque todos tienen un poco de responsabilidad.


¿Qué crees que pasará con los cinco?

Creo que los dos periodistas italianos pasarán a Italia y allí no tienen delito.


¿No te parece un error que el Vaticano haya procesado a los periodistas?

Pero es que ellos tienen un código penal distinto, que lo ha firmado el papa Francisco hace dos años. Hay un artículo en el que es delito, y delito grave, publicar documentos reservados que atañen a la seguridad del Estado. Y ha sido dentro del Vaticano.


Provienen de un robo, eso está claro

Dentro del Vaticano, están dentro de la ley. Si ellos consiguen, apelando a que son italianos, entrar en Italia, no pasa nada.
Monseñor Lucio Vallejo, según mis noticias, ha pedido porque su madre es mayor, ir a España. Puede que vaya a un monasterio. Porque lo mismo se hizo con el arzobispo Milingo cuando se casó con aquélla mujer de la secta Moon. No me extrañaría nada, que por amor a esa madre, por respeto a su sufrimiento, vuelva a España, que de alguna manera no es una cárcel, y que vaya a un monasterio a purgar sus pecados, como se decía antes.


O sus delitos. Pero su carrera eclesiástica se ha acabado. ¿Y qué va a pasar con Francesca. Porque parece que no va a poner las cosas fáciles si es condenada?

Es muy peleona. Está aprovechando todo. Todos o casi todos los días está en una televisión, dando su versión e insultando a monseñor Vallejo de la manera más soez. Comparándose a Cristo y diciendo que es tan inocente como el Señor que murió crucificado. Diciendo que está embarazada. Yo no sé si al final perderá al niño...

 

¡No me lo puedo creer!


Hablando de esa criatura, de ese ser inocente que lleva en su seno. Cosas así. no tiene vergüenza.

 

Barroca la explicación, sí. ¿Qué crees que le caerá de pena?

Yo creo que le caerá algo

 

¿Y dónde la va a cumplir, en el Vaticano?


No, en Vaticano no hay cárcel. Hay unas habitaciones, tres, creo que ha puesto ahora. Antes había una que estaba donde la gendarmería.


¿Una ciudadana italiana puede ser condenada por el Vaticano?


Sí, pero puede ser extraditada. En cuyo caso va a Italia.


¿Y allí cumpliría la condena?

Pues no sé, porque allí ya se movería ella para cumplirla en casa. El delito, ya visto en Italia, tiene otras dimensiones. Supongo que todos los italianos pedirán ser extraditados.


En todo caso la apertura del Jubileo de la Misericordia está siendo movida. ¿Con qué puntos de ese jubileo te quedarías?

Podemos tener tener cualquier cosa porque es un Papa que nos da noticias constantemente. Creo que la novedad es no tener que venir a Roma para ganar el Jubileo. Aparte de haber abierto la puerta en África.


No sé si sabes que hay una tienda de campaña en un campo de refugiados en Erbil, en el Kurdistán iraquí, y que la ha declarado Puerta Santa. Impresionante.

Pues es una maravilla, porque es precioso. eso es para mí, la gran novedad de este Año Santo. No hace falta ser rico para venir a Roma, o venir andando. Puedes ganarlo en tu catedral, en algunas iglesias. Los presos también. Que la puerta de tu celda, sea también de misericordia es muy bonito.


Es muy potente

Yo creo que histórico, de verdad. Luego habrán ceremonias. Jubileos para distintas categorías. Eso ya se hizo en el 2000. Y restregarte los ojos cuando abre la puerta de San Pedro y pensar que entra el papa Francisco y luego el papa Benedicto.


Me explicaron que son dos personas muy mayores y tendrían que estar apoyados uno sobre el otro para subir los escalones.

Eso no lo hubiera consentido Benedicto.


Pero hubiera sido una imagen impresionante. Ya lo es esa relación que mantienen.

Pero no es Benedicto el que sale para ir a ver a Francisco. Él sigue en su Matter Eclesia.


¿Cómo está?

Mejor que nunca. Yo le vi muy bien.


Algunos le daban por muerto hace seis o siete meses...

Yo le vi muy mal entonces. Además, sabía que tenía algo. Estaba agotado, viendo todo lo que estaba sucediendo. Se vino abajo. No tenía fuerzas.


¿Le han dejado tranquilo a Benedicto?

Sí. Ahora tiene sus gatos. Sale todos los días a dar un paseo. Totalmente lúcido. Está sereno, dice que no adolece de nada. Tiene contacto por escrito con sus compañeros. Ha recibido a Ana de Palacio. Se conocían. Ella pidió verle. Y dice que tiene una mirada intensa.


Ha encontrado la paz absoluta.

Sí. Debió de ser muy duro para él. Renunciar al papado, era algo que no había ocurrido nunca. Cómo dejó la Iglesia sabiéndola llena de basura. Y sin saber cómo recibirían a su sucesor. Cuando ha visto a Francisco, que viene con ganas de hacer cosas, se ha quedado tranquilo y se ha recuperado.


Lo que está claro es que la historia tendrá que reconocer muchas de las cosas que hizo Benedicto, especialmente en el tiempo que pasó entre la renuncia y su ida.

Tiene un mérito


Esas palabras que dijo el miércoles de ceniza. Es el hobbit del Señor de los Anillos. La razón de ser para que Francisco pueda hacer lo que está haciendo.

Creo que el que dejará huella de verdad en este milenio, será Benedicto.


No es necesario en este año jubilar ir a Roma. Pero si lo hacen, que siempre es un buen destino, hay muchos itinerarios, y no se pueden perder ninguno de ellos. Y por eso entre otras razones Paloma ha escrito este libro. Roma, Año Santo. Caminando de la mano con el Papa Francisco. Que publica Plaza & Janés. Paloma, ha sido un placer. En Religión Digital siempre es una amiga bienvenida.

Yo vengo muy a gusto

 



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