• Director: José Manuel Vidal
Libros
Presentación del nuevo libro de Javier Elzo con San Pablo RD
¿Por qué no nombrar Nuncio a una mujer? ¿Por qué el que lleva las finanzas no puede ser una especie de Ana Botín, o el responsable de Cultura vaticana tenga que ser un eclesiástico?

(Jesús Bastante).- Es uno de los mayores sociólogos de nuestro país. Y, además, un cristiano comprometido. Tal vez el cóctel perfecto para que Javier Elzo pudiera escribir, "mientras mis nietos me dejan tiempo", Morir para renacer (Otra Iglesia posible en la era global y plural), su último ensayo en San Pablo, escrito "con mucha ilusión" y que esta noche fue presentado en la Universidad Pontificia Comillas junto a dos padrinos de excepción: Fernando Vidal e Isabel Gómez Acebo.

Un Javier Elzo que mostró su vertiente más optimista, "un optimista con razones", pese a asegurar que "estamos en los estertores del Estado de cristiandad". "Se derrumba una forma de estar y ser Iglesia, una forma de entender la dimensión religiosa", que como el grano del trigo del Evangelio no puede germinar si no muere. "Una Iglesia que es posible, porque nunca ha sido tan universal como ahora", destacó.

"Estemos empezando a salir fuera del poder", recalcó el sociólogo. "La Iglesia no bendice a emperadores, empezamos a tomar una distancia del poder político", aseguró, destacando la influencias de las iglesias latinoamericana y asiática frente al eurocentrismo de Roma y África. Todo ello sumado a la presencia de un Francisco que "lidera un movimiento eclesial importante".

Pese a todo, Elzo quiso ser claro. "No tenemos que fiarlo todo a un Papa. Necesitamos otro modelo de Iglesia, en el que los laicos, mujeres y hombres, tengamos no solo que colaborar, sino ser corresponsables en la Iglesia. Solamente se es corresponsable de lo que se decide, no se puede ser corresponsable de lo que no se decide".

 

 

Una Iglesia sinodal. "Si Francisco consigue que se instaure de forma permanente una estructura sinodal en la Iglesia católica, sería mucho más de lo que se le podría pedir", soñó Elzo, quien auguró una estructura "universal y local, que ya existe".

"Una Iglesia que no deje a la mujer en un segundo rango, y a este Papa se le puede pedir. ¿Por qué no nombrar Nuncio a una mujer? ¿Por qué el que lleva las finanzas no puede ser una especie de Ana Botín, o el responsable de Cultura vaticana tenga que ser un eclesiástico?", clamó el sociólogo, quien en su libro, como en la Iglesia, hace especial énfasis en la cuestión del pluralismo.

Elzo citó tres tipos: el interreligioso, de un lado, y el existente entre lo religioso y lo profano, al que añadió un tercero: el pluralismo intrarreligioso en el interior de la Iglesia católica. Junto a esta apuesta, trazó sus dos riesgos: "Uno el del todo vale, que nos lleva al nihilismo, a la balcanización del pensamiento; el otro, el fundamentalismo, que es la respuesta del débil que no es capaz de aceptar la duda en su vida y necesita una serie de certezas para estar seguro de lo que quiere. Es la consecuencia de la inseguridad total, del miedo al vacío. Estos dos riesgos son reales, existen en un tiempo de incertidumbre como el que vivimos".

Por su parte, el sociólogo Fernando Vidal recalcó el título de la obra, "muy cuaresmal, aunque su espíritu es pentecostal, nos convoca a un futuro para el que debemos ser mejores", y destacó cómo Elzo "nos habla de la edad de oro del catolicismo, que nos esperan muchas más oportunidades de las que hemos visto. El catolicismo nunca ha sido tan universal". A diferencia del autor, Vidal sí reivindicó el papel protagonista del Papa Francisco y su "liderazgo mundial" pese a las resistencias como clave para este cambio.

"Hay tanta contestación interna... pero miremos alrededor. ¿Cuánta gente ha vuelto el rostro? ¿Damos ganas de volver a creer? Porque la gente tiene ganas de volver a creer. Esta reforma 'franciscana' del siglo XXI nos está poniendo en desafío con nosotros mismos, en el ámbito de la cultura o la transformación social", recalcó Fernando Vidal, quien agradeció a Elzo "ser un místico de la esperanza".

Finalmente, Isabel Gómez Acebo, recordó cómo, durante décadas, en la Iglesia se vivió "algo parecido a las dos Españas", lo que plantea "el problema de los antagonismos" y admitió que, en nuestro país, esto ha sido una constante difícil de derrotar. "Muchos hemos vivido en el nacionalcatolicismo, y nos cuesta mucho aceptar la pluralidad. Franco entraba bajo palio en las iglesias, y la moral condicionaba el código de conducta de todos los españoles", admitió.

"España se ha descristianizado", recalcó Acebo, quien destacó cómo el libro de Elzo "nos presenta un futuro esperanzador. No perdamos el entuasiasmo. Hay que mirar hacia adelante".