• Director: José Manuel Vidal
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Diez cosas que el Papa Francisco propone a las mujeres Publicaciones Claretianas
Me preocupa igualmente que en la propia Iglesia, el papel de servicio al que todo cristiano está llamado se deslice, en el caso de la mujer, algunas veces, hacia papeles más bien de servidumbre que de verdadero servicio

(Papa Francisco, prólogo a 'Diez cosas que el Papa Francisco propone a las mujeres', de Publicaciones Claretianas).- Querida María Teresa: Muchas gracias por tu libro Diez cosas que el papa Francisco propone a las mujeres, en el que reflexionas sobre algunas sugerencias mías. Siento que tus palabras son fruto de tu experiencia y reflexión en torno a diversos temas que también se derivan y afectan a la vocación y a la misión de la mujer.

Me preocupa que siga persistiendo cierta mentalidad machista, incluso en las sociedades más avanzadas, en las que se consuman actos de violencia contra la mujer, convirtiéndola en objeto de maltrato, de trata y lucro, así como de explotación en la publicidad y en la industria del consumo y de la diversión. Me preocupa igualmente que en la propia Iglesia, el papel de servicio al que todo cristiano está llamado se deslice, en el caso de la mujer, algunas veces, hacia papeles más bien de servidumbre que de verdadero servicio.

Siguiendo el pensamiento de mis antecesores, creo que es necesaria una renovada investigación antropológica que incorpore los nuevos progresos de la ciencia y de las actuales sensibilidades culturales para profundizar más y más no sólo en la identidad femenina, sino también en la masculina, para así mejor servir al ser humano en su conjunto. Avanzar en esto es prepararnos para una humanidad nueva y siempre renovada. Espero que tu libro sea un aporte más en este sentido.

Me parece bien que no te hayas olvidado de María -Bendita entre las mujeres- en tu reflexión. Creo que del ser mujer de María emerge algo especial, a lo que he llamado «estilo mariano» en mi exhortación apostólica Evangelii gaudium (n. 288). Un estilo que invita a toda la Iglesia a ser Madre que ama con ternura y cariño a todos. Hombres y mujeres en la Iglesia no han de perder de vista esta perspectiva hoy tan crucial.

Que estas «diez cosas» puedan hacer el bien a quien las lea y que el Señor lo multiplique, caminando siempre hacia una mayor sensibilidad y reconocimiento de la misión y la vocación de la mujer. Que el Señor te bendiga y la Virgen santa te cuide. Que el Señor te sostenga en tu tarea investigadora y docente, ayudando a otras personas a descubrir el rostro de Jesús, que amó a hombres y mujeres sin distinción, sobre todo a los más pobres y más débiles. No te olvides de rezar por mí.

Fraternalmente,

Ciudad del Vaticano, 12 de febrero de 2018