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Rafael Catalá inauguró la II Conferencia de la Fundación Evsen RD
Ali Evsen anunció la creación de un "centro que ayudaría a prevenir y distinguir a los verdaderos maestros que enseñen los valores de nuestras religiones, y no conceptos manipulados, enmascarados en la religión"

(Jesús Bastante).- "Las religiones pueden y deben jugar un papel fundamental para la convivencia". El ministro de Justicia, Rafael Catalá, inauguró esta tarde la II Conferencia Mundial sobre Religiones, paz y concordia organizada por la Fundación Evsen. En su discurso inaugural, Catalá destacó la vigencia de las creencias en lo trascendente, y recalcó "su contribución a la paz y la concordia".

"Conseguir la concordia y la paz es una tarea bien compleja, que no debe ser entendida como una responsabilidad exclusiva de los poderes públicos, sino que también el conjunto de la sociedad civil debe ser parte activa en la búsqueda de las soluciones posibles", apuntó el ministro, quien insistió en que "las religiones pueden sin duda ejercer un papel mediador" en el futuro de la civilización.

Las palabras del ministro de Justicia sirvieron de pórtico a la inauguración de la II edición de la Conferencia Mundial sobre Religiones, paz y concordia, organizado por la Fundación Evsen, y que reúne en el InterContinental Madrid a representantes de las principales religiones monoteístas del planeta. Por parte de la Iglesia española participaron el arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco; y el arzobispo castrense, Juan del Río.

 


Así, Ali Evsen, presidente de la fundación, destacó que nuestro país "siempre ha sido el centro de la tolerancia religiosa entre los países de África, Oriente Medio y América Latina". El objetivo principal no es otro que "eliminar los conceptos erróneos en la enseñanza sobre las religiones". Por ello, anunció la creación de un "centro de profesores que ayudaría a prevenir y distinguir a los verdaderos maestros que enseñen los valores morales y espirituales de nuestras religiones, y no conceptos manipulados, enmascarados en la religión".

"No hay ningún problema entre las religiones. El problema radica en las personas religiosas, lo que propagan estas personas", recalcó Evsen.

Por su parte, Allahshukur Pashazade, el Gran Muftí del Cáucaso, señaló que "las religiones no tienen problemas entre sí. De hecho, todos los profetas, los mensajeros de Dios, tienen este objetivo de propagar la religión como símbolo de paz, no de violencia", y culpó de la situación a los políticos, porque "ahora cada vez más siguen apareciendo las políticos que usan la religión para sus fines. Por eso estamos aquí los religiosos, unidos aquí para demostrar que la concordia y la paz entre las religiones es posible".

 

 

"Tenemos que demostrar, dar pasos concretos para erradicar el yihadismo, pero no podemos hacerlo solos, sino que todas las religiones debemos unirnos para conservar la paz", concluyó.

Por su parte, el Alto Representante del Patriarca Kirill de Rusia, Alesandr Buleko, negó que "el Islam sea el culpable", denunciando "el paralelismo terrorismo-islam". "La religión no tiene nada que ver, son los intereses políticos los que manipulan".

Finalmente, el Gran Rabino sefardí de Jerusalén, Shlomo Moshe Ama, subrayó que "los líderes religiosos tenemos el deber y la obligación de dar ejemplo y oírnos, comprendernos y dialogar, para así poder transmitir al pueblo este concepto de paz y de tranquilidad".

Para ello, añadió, "se necesitan dos elementos fundamentales: coraje y verdad". "Los líderes religiosos tenemos que ser sinceros, dar un mensaje de amor desde lo más profundo de nuestro corazón, y no tener miedo".