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Bautizo de una católica en China Agencias
Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china", se indica en la carta, en la que se advierte de los daños "sin remedio" que se podrían generar

Un grupo de activistas católicos, la mayoría de ellos de Hong Kong, criticaron hoy un posible acuerdo entre China y el Vaticano sobre el nombramiento de obispos, principal motivo de conflicto entre ambos estados, y recordaron la persecución que sufren actualmente los fieles en el país asiático.

En una carta dirigida a los obispos de todo el mundo, 15 activistas, académicos y abogados se mostraron "conmocionados" y "decepcionados" ante la posibilidad de que el Vaticano reconozca a los obispos nombrados por el régimen comunista, que "nunca ha detenido la persecución religiosa".

"Si fueran reconocidos como legítimos, los fieles en la Gran China se verían sumidos en la confusión y el dolor, y se crearía una división en la Iglesia china", se indica en la carta, en la que se advierte de los daños "sin remedio" que se podrían generar.

Según denunciaron los activistas católicos, "el Partido Comunista de China, bajo el liderazgo de Xi Jinping, ha destruido en repetidas ocasiones cruces e iglesias, y la Asociación Patriótica mantiene su mano dura sobre la Iglesia".

 

 

La última de estas medidas represoras contra las religiones ha sido la entrada en vigor, este mes de febrero, de una nueva versión del Reglamento de Asuntos Religiosos que endurece el control de las autoridades sobre las actividades religiosas y establece nuevas responsabilidades legales y multas.

Uno de los principales objetivos de esta nueva ley son las llamadas iglesias "clandestinas", en comunión con Roma y perseguidas por Pekín, que también acosa a otras minorías religiosas en el país, como la musulmana.

"Xi ha dejado claro que el partido endurecerá el control sobre las religiones. No hay posibilidad de que la Iglesia pueda disfrutar de más libertad. Además, el Partido Comunista tiene un largo historial de promesas incumplidas", se critica en la carta, en la que se pide a la Santa Sede que no cometa un "error irreversible y desafortunado".

China y el Vaticano rompieron sus lazos diplomáticos en 1951, después de que el entonces recién creado régimen maoísta expulsara misioneros católicos de ese país.

El Gobierno chino impulsó la creación de la Iglesia Católica Patriótica en China, no reconocida por el Vaticano, mientras que ha perseguido y detenido a obispos, sacerdotes y laicos en comunión con la Santa Sede.

Sin embargo, en los últimos años se han realizado gestos de acercamiento y está previsto que este año los Museos Vaticanos y la Ciudad Prohibida intercambien unas 40 valiosas piezas de sus colecciones para la celebración de una exposición en la Santa Sede y otra en Pekín que marcarán una colaboración sin precedentes.

(RD/Agencias)