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El cardenal George Pell, a su llegada hoy al Tribunal de Melbourne Agencias
Estos documentos son ciertamente relevantes a las presuntas ofensas. Sé que no se ajustan a la acusación porque son exculpatorias pero existen y están en posesión de la Policía

(C.D./Efe).- Los abogados de George Pell han pasado al ataque en el primer día de la vista sumaria en Melbourne que determinará si se abre juicio formal al cardenal por pederastia. Uno de los letrados del "jefe de finanzas" del Vaticano, Robert Richter, se ha lanzado contra la Policía del estado de Victoria, acusándoles de no haber investigado debidamente las declaraciones de testigos que exculparían al cardenal.

Pell entró este lunes en silencio al Tribunal de Magistrados, rodeado por una veintena de agentes de la Policía, mientras una mujer le gritaba "vete al infierno George Pell, has arruinado a mi familia".

El proceso sumario por "múltiples" acusaciones durará unas cuatro semanas y abarcará los testimonios de medio centenar de querellantes y testigos.

Gran parte de las vistas se realizarán a puerta cerrada, una práctica común en el estado de Victoria, donde se encuentra Melbourne, cuando se trata de casos de abusos sexuales.

La defensa de Pell dijo que no se respetó la presunción de inocencia del purpurado al investigar las acusaciones en su contra por presunta pederastia.

Al principio de la vista, el abogado Richter criticó a la Policía de Victoria que formuló las acusaciones por asumir "una presunción de culpabilidad" durante las investigaciones contra el prelado, según la cadena local ABC.

Richter argumentó que la defensa entregó a la Policía 21 declaraciones a favor del cardenal pero que estas no fueron investigadas de manera adecuada.

"Estos documentos son ciertamente relevantes a las presuntas ofensas. Sé que no se ajustan a la acusación porque son exculpatorias pero existen y están en posesión de la Policía", remarcó Richter.

Por su lado, el fiscal Mark Gibson pidió que se enmienden varios de los cargos históricos respecto a las fechas y la redacción del contenido.

Las acusaciones históricas contra Pell abarcan el período de labor religiosa en Australia del prelado, que se ordenó en 1966 y trabajó en varias parroquias y escuelas de Victoria hasta alcanzar los cargos de arzobispo de Melbourne (1986) y de Sídney (2001).

El proceso contra el purpurado comenzó después de este compareciera en tres ocasiones como testigo, una de ellas por videoconferencia desde Roma, ante la Comisión Real que investigó la respuesta de las instituciones australianas a los abusos sexuales de menores en su seno.

Tras cinco años de investigaciones, la Comisión determinó que la pederastia en el seno de las instituciones australianas constituían una "tragedia nacional" y recomendó que el celibato sea voluntario dentro de la Iglesia católica.

Según la Comisión, la Iglesia católica australiana recibió quejas de 4.500 personas por presuntos abusos a menores cometidos por unos 1.880 miembros de esta institución, sobre todo por parte de sacerdotes entre los años 1980 y 2015, aunque algunos casos se remontan a la década de 1920.

Sin embargo, la Comisión no investigó los presuntos casos de pederastia de Pell.