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El cardenal Pell abandona el tribunal de magistrados de Melbourne Agencias

(Cameron Doody).- "Él dijo: 'El obispo se exhibió delante de mí'. Yo entonces dije: '¿Quién?' Y él me dijo: 'El puto George Pell'". Este es el dramático testimonio que ha ofrecido la hermana de una de las supuestas víctimas del Prefecto de la Secretaría para la Economía de la Santa Sede, cuyo juicio preliminar por delitos de abusos sexuales ha llegado al fin de su tercera semana en el tribunal de magistrados de Melbourne.

La mujer que este viernes ha ofrecido su declaración ha contado así a la corte cómo su hermano en 2012 o 2013 le relató la agresión que habría sufrido a manos del purpurado, si bien también ha afirmado que el hombre "no quiso divulgar más" aparte del supuesto exhibicionismo, según lo relatado por el periódico The Age. La víctima lloró mientras se confesaba a su pariente, diciendo a la vez que el episodio "me ha jodido, no tienes idea de cuánto me ha jodido".

La hermana de esta presunta víctima de Pell ha declarado, además, que según le afirmó su hermano, el supuesto delito habría ocurrido a finales de la década de los 90 en la catedral de San Patricio de Melbourne, donde la víctima era corista y el cardenal Pell el entonces arzobispo de la ciudad. La mujer continuó diciendo que en años posteriores a su divulgación original intentaba varias veces que su hermano le explicara más detalles de la agresión, pero que "seguía encerrado en sí mismo". "Fue obviamente una cosa muy dolorosa y vergonzosa para él", ha dicho la testigo.

Otros testimonios que se han ofrecido en el juicio en la jornada de este viernes han incluido el de la madre de esta misma víctima, quien ha afirmado que se sintió "como si un camión me hubiera atropellado" durante el proceso de redactar su denuncia contra Pell. "En aquel entonces encontré muy difícil expresar lo que quise decir... fue muy difícil", ha dicho esta mujer. El tribunal también ha oído dos acusaciones más contra el cardenal de que abusaba de niños en ocasiones en las que nadaba con ellos en una piscina pública, si bien la madre de una de estas dos víctimas ha asegurado que nunca vio nada inapropiado en la conducta del purpurado en el agua.

En esta tercera semana del juicio preliminar de Pell han prestado declaración un total de 23 testigos, entre ellos miembros del coro de la catedral de Melbourne, personal de la Iglesia, miembros del clero y familiares de las presuntas víctimas. La semana que viene -que se espera sea la última antes de que la magistrada Belinda Wallington se retire para decidir si el cardenal va finalmente a juicio o no- se interrogará a una periodista autora de un libro muy crítico con el purpurado y al menos a cuatro policías encargados de la investigación del caso.

También es posible que sea llamado a declarar un nuevo acusador del prelado que hizo una denuncia esta misma semana, mientras que por otro lado uno de los delitos de los que está acusado el cardenal -de los que Pell siempre ha mantenido su inocencia- ha sido retirado, debido a la enfermedad del acusador correspondiente.