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Mundo
Francisco y Benedicto
Esperamos que estas tensiones, basadas en diversas líneas de argumentación teológica, ahora puedan dar paso a una apreciación recíproca

(Cameron Doody).- "Profunda consternación y pena". Eso es lo que sienten dos de los más importantes teólogos europeos por las críticas de Benedicto XVI al teólogo alemán Peter Hünermann, autor de uno de los once volúmenes sobre la teología del Papa Francisco a los que el Papa Emérito fue invitado a dar su respaldo en el ya famoso escándalo del lettergate.

En la carta cuya mala gestión ha provocado la renuncia del Prefecto de la Secretaría de Comunicación, Dario Edoardo Viganò, el Papa Ratzinger notó su "sorpresa" que Hünermann estuviera involucrado en el proyecto sobre la teología de Francisco. Hünermann es ua persona, dice Benedicto, "que durante mi pontificado se destacó por haber liderado iniciativas antipapales" y que "atacó de forma virulenta la autoridad magistral del Papa, especialmente sobre cuestiones de la teología moral".

Nada más lejos de la verdad, tal y como han afirmado la decana de la Facultad Teológica Católica de Viena, Sigrid Müller, y el moralista Martin M. Lintner de la Universidad de Bozen/Bolzano en Italia, según lo recogido por el Tablet. Cualquiera que estuviera familiarizado con el trabajo de Hünermann "sabría que acusaciones de que [él] fuera anti-Iglesia y anti-papal no aplican", declaran los teólogos en un comunicado publicado este miércoles.

Es más, la Sociedad Europea de Teología Católica (Europäische Theologengesellschaft) -organización fundada por Hünermann que Benedicto señala como anti-papal- "en ningún momento se opuso al magisterio", sino que desde sus comienzos "ha sido una plataforma pan-europea para el diálogo con teólogos de todas las disciplinas".

Por último, Müller y Lintner han culpado a Ratzinger -en su pontificado y en su anterior etapa como Prefecto de Doctrina de la Fe- por tensiones entre teólogos y entre teólogos y el magisterio que han dejado heridas profundas a nivel personal.

"Esperamos que estas tensiones, basadas en diversas líneas de argumentación teológica, ahora puedan dar paso a una apreciación recíproca", han concluido los teólogos, antes de recordar que ellos y sus colegas están "siempre conscientes de su compromiso compartido con la fe, la teología y la Iglesia".