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Pell abandona el tribunal de Melbourne rodeado de policías
La defensa acusó a la Policía de orquestar el operativo contra Pell y pidió una reconstrucción temporal de las acusaciones para verificar si el cardenal estaba en los lugares en los que presuntamente se cometieron los delitos

La defensa del cardenal australiano George Pell, jefe de las finanzas del Vaticano, pidió hoy a la jueza encargada de la vista sumaria por presunta pederastia que se aparte del caso al considerar que no es imparcial.

El Tribunal de Magistrados de Melbourne terminará mañana el examen que inició el 4 de marzo sobre las múltiples acusaciones que pesan sobre Pell por supuestos abusos sexuales a menores.

Una vez concluidas estas vistas la jueza Belinda Wallington deberá decidir si hay pruebas suficientes para abrir un proceso formal contra el cardenal.

Durante la vista de hoy el abogado Robert Richter acusó a la jueza de tener una "visión tendenciosa" y favorecer a la acusación, por lo que le exigió que se "descalifique a sí misma" del proceso, según el portal del diario The Age.

La magistrada rechazó la petición Richter, que este presentó después de que Wallington interrumpiera su línea de interrogatorio, y exigió al abogado que dejara de gritar durante una acalorada discusión entre ambos.

 


Richter interrogaba al superintendente Paul Sheridan, responsable de la investigación de la Policía de Victoria contra Pell en los últimos dos años, al que pidió que aclarara su conocimiento sobre un supuesto caso de abuso en la década de 1970 en un cine de Ballarat, donde el cardenal ejerció como párroco.

El letrado solicitó al jefe policial que verificara las acusaciones pero la jueza intervino para remarcar que algunos aspectos del interrogatorio serían difíciles de responder por parte de Sheridan.

La defensa acusó a la Policía de orquestar el operativo contra Pell y pidió una reconstrucción temporal de las acusaciones para verificar si el cardenal estaba en los lugares en los que presuntamente se cometieron los delitos.

Las acusaciones contra Pell abarcan el período de labor religiosa en Australia del prelado, que se ordenó en 1966 y trabajó en varias parroquias y escuelas de Victoria, hasta alcanzar los cargos de arzobispo de Melbourne (1986) y de Sídney (2001).

Pell se ha declarado inocente de todas las acusaciones, cuyo número y detalles aun se desconocen por estar bajo secreto de sumario.

(Rd/Efe)