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Tierra Santa
Edificar la Iglesia de Tierra Santa, en sus edificios de culto y en sus piedras vivas es responsabilidad de todas las Iglesias particulares de la cristiandad

Como cada año, miles de peregrinos visitarán Jerusalén para celebrar la Semana Santa en los santos lugares testigos de la Vida, Muerte y Resurrección del Señor.

El programa de las celebraciones comenzó el Domingo de Ramos con una procesión desde la iglesia de Betfagé, en la ladera del monte de los Olivos hasta Getsemaní y finalizó en la iglesia de Santa Ana en la Ciudad Vieja.

El Jueves Santo, 29 de marzo, momento en que los fieles conmemoran la última cena y los momentos previos al apresamiento de Jesús, las celebraciones serán en la iglesia del Santo Sepulcro, el Cenáculo y la iglesia del Cristo Redentor. Posteriormente se realizarán lecturas en diferentes idiomas en la basílica de la Agonía en Getsemaní, seguida de una procesión con velas hasta el Monte Sion.

El Viernes Santo, día de la crucifixión de Jesús, se iniciará con una procesión a lo largo de la Vía Dolorosa, en que están marcadas nueve de las quince estaciones del Viacrucis. Durante la tarde se celebran procesiones fúnebres en el Santo Sepulcro, el Jardín de la Tumba y otras iglesias de la Ciudad Vieja.

 

 

El Domingo de Pascua, la resurrección del Señor se celebrará con procesiones, lecturas y misas en distintas iglesias.

El lunes de Pascua, 2 de abril, las celebraciones se trasladan a Emaús, conmemorando el episodio del Nuevo Testamento en que Jesús se apareció allí a dos de sus discípulos y compartió con ellos el pan. En ese día se celebran misas solemnes en diferentes lugares de Emaús.


Llamamiento a la Colecta Pro Terra Sancta del Viernes Santo

Como cada año, el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, envió a los obispos de todo el mundo un llamamiento para la "Colecta pro Terra Sancta" del Viernes Santo.

"Acercándonos a estos lugares escuchamos su voz con el eco de la realidad geográfica que Jesús vivió, pero además es importante dar apoyo a la obra de Tierra Santa, porque Tierra Santa no solo son piedras antiguas de museo, sino que son las piedras vivas de nuestras comunidades", escribió el cardenal Leonardo Sandri.

Edificar la Iglesia de Tierra Santa, en sus edificios de culto y en sus piedras vivas es responsabilidad de todas las Iglesias particulares de la cristiandad.

Por su parte Fray Francesco Patton OFM, Custodio de Tierra Santa señaló: "El primero en proponer una colecta, no solo para el Viernes Santo sino para la Iglesia de Jerusalén, fue San Pablo que, hace casi 2.000 años, quiso de esta manera expresar el vínculo que hay entre la Iglesia de Jerusalén y las Iglesias presentes en todo el mundo."

"Nuestro desafío más grande es ante todo el mantenimiento de los santuarios. Algunos necesitan intervenciones de mantenimiento extraordinarias y esto requiere un gran esfuerzo, mucha energía y muchos recursos", expresó por su parte Fr. Ramzi Sidawi OFM, ecónomo de la Custodia de Tierra Santa.

 

 

"La segunda -agregó el ecónomo- es la de las piedras vivas de Tierra Santa, de nuestras parroquias y de las escuelas. Escuelas y parroquias tienen siempre muchas necesidades que requieren muchos recursos por nuestra parte".

Y además: Acogida a los peregrinos, institutos de estudio e investigación y numerosas obras de ayuda a los pobres. Varias respuestas al especial contexto multirreligioso, político y sociocultural en el que está llamada a vivir la comunidad católica de Tierra Santa, con sus diferentes rostros, organismos y familias religiosas.

"Invito a la solidaridad de todos los cristianos del mundo, en este momento donde realmente necesitamos sostener la presencia cristiana en Oriente Medio", concluyó Fray Ramzi Sidawi OFM.

(RD/Aica)