• Director: José Manuel Vidal
Mundo
Walter Kasper Agencias
El cardenal alemán lamenta que la crítica se haya reducido a una nota del documento

(J. Bastante).- Dos años después de su publicación, 'Amoris Laetitia' sigue suscitando críticas y ataques por parte de los sectores más conservadores. Y todo por una nota al pie, que intenta tirar por tierra un entramado teológico y pastoral basado en la misericordia y el amor a la familia. Esta es la tesis de uno de sus principales valedores, el alemán Walter Kasper, quien recuerda a los críticos que "no puede decirse que todos los divorciados son pecadores".

"No es posible hacer una ley general sobre todas estas personas, necesitamos un discernimiento para la situación concreta que tenemos delante y luego toma una decisión diferente", sostuvo el purpurado alemán en una entrevista a la televisión italiana con motivo de la publicación de su libro 'El mensaje de Amoris Laetitia, una discusión fraterna'.

En su opinión, la exhortación papal no rompe con el magisterio, pues "la ley y los mandamientos de Dios son válidos para siempre, para todas las situaciones, pero todas las situaciones son diferentes y no pueden decirse de todos los que viven en adulterio o son pecadores o pecadores". "La polémica es ridícula", asegura.

Para Kasper, es preciso "conocer la situación y aplicar el mandamiento de Dios a la situación específica: esta es la tradición de la Iglesia".

¿En qué consiste el discernimiento? Kasper ofrece su experiencia: "He estado en el ministerio pastoral durante mucho tiempo y he aprendido mucho en el confesionario". Allí es donde "cada uno de nosotros, los sacerdotes, conoce la situación pastoral en la que se encuentra cada persona", lo que "puede explicarse a la luz de la tradición".

"No vale la pena dividir la Iglesia entre amigos y enemigos", subraya el cardenal, quien califica Amoris de "una gran carta apostólica", lamentando que "la crítica se haya reducido a una nota del documento".