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En los Kivus, 106 asesinatos, 80 secuestros y 52 choques entre los beligerantes se registraron en febrero

Un sacerdote católico fue asesinado este domingo, después de celebrar Misa, en la zona oriental de la República Democrática del Congo. Etienne Sengiyumva, el párroco de Kitchanga (diócesis de Goma, en la provincia de Kivu del Norte), se había desplazado a Kyahemba para celebrar un bautizo y una boda.

Louis de Gonzague Nzabanita, vicario general de la diócesis de Goma, atribuyó el asesinato a los Mai Mai Nyatura, una milicia de autodefensa que teóricamente defiende los intereses de los hutus ruandeses que viven en la región.

El padre Snegiyumva, de 38 años, «compartió una comida con la comunidad cristiana y fue justo después cuando le dispararon en la cabeza», mientras se preparaba para regresar a Goma, ha explicado el vicario general a AFP.

Una de las zonas más conflictivas del país

Kyahemba es una aldea a 87 km al suroeste de Goma, capital de Kivu del Norte. La falta de presencia de la policía y el ejército congoleños la ha puesto en manos de la milicia Nyatura.

Kivu del Norte es una de las regiones congoleñas donde ha inestabilidad política del último año ha hecho rebrotar la violencia, si bien esta se lleva produciendo desde hace más de 20 años.

El viernes, otro sacerdote, el padre Celestin Ngango, secuestrado por hombres armados no identificados, fue liberado a cambio de un rescate en el cercano Rutshuru. Otros tres civiles secuestrados fueron ejecutados por sus captores.

En los Kivus, 106 asesinatos, 80 secuestros y 52 choques entre los beligerantes se registraron en febrero, según el Barómetro de Seguridad en manos de los expertos del Grupo de estudio del Congo (GEC) de la Universidad de Nueva York.

"Estamos abandonados"

"Don Étienne fue asesinado en el campo" dice a la Agencia Fides Su Exc. Mons. Théophile Kaboy Ruboneka, obispo de Goma, capital de Kivu del Norte, en el este de la República Democrática del Congo, describiendo la muerte del padre Étienne Sengiyumva, párroco de Kitchanga que fue asesinado este domingo 8 de abril, en Kyahemba.

"Después de celebrar la misa en Kyahemba, una circunscripción de su parroquia, alrededor de las 15 horas, don Étienne se había reunido con sus colaboradores, cuando un hombre armado, acompañado por otras personas, entró en la sala de reuniones y disparó a quemarropa a la cabeza del sacerdote, matándolo de inmediato" explica Mons. Kaboy Ruboneka. "El asesinato ocurrió tan deprisa que los presentes no se dieron cuenta del número de personas que entraron en la sala para matar a Don Étienne".

En una declaración realizada en el momento a la Agence France Presse, Mons. Louis de Gonzague Nzabanita Sebakara, Vicario General de Goma ha acusao del asesinato al grupo Maï-Maï Nyatura. En una entrevista con Fides, Mons. Kaboy Ruboneka afirma que "es difícil atribuir responsabilidades. Nuestra región está infestada de diferentes grupos armados, al menos 15, que no consiguen ser desmantelados a pesar de la presencia del ejército regular y los cascos azules de la MONUSCO (Misión ONU en la RDC)".

"Don Étienne es el tercer sacerdote asesinado en la zona", recuerda el obispo. "Las investigaciones sobre los perpetradores de estas muertes nunca conducen a nada. Por nuestra parte, haremos todo lo posible para identificar a los asesinos de Don Étienne, aunque no nos hacemos muchas ilusiones. En estos casos, los testigos temen por sus vidas y las de sus seres queridos y es difícil que aporten elementos útiles para la investigación".

En la misma diócesis de Goma, el domingo de Pascua había sido secuestrado don Célestin Ngango, párroco de Karambi (véase Fides 4/4/2018) que fue liberado el 5 de abril (véase Fides 7/4/2018). Según Mons. Kaboy Ruboneka no hay relación entre los dos episodios.

"Repito: en nuestra región hay tantos grupos armados que es difícil entender quién comete una acción u otra. Aquí en Kivu del Norte vivimos en un caos total. La situación en mi diócesis de Goma, como la de Butembo-Beni, es increíble. Estamos completamente abandonados por todos; vivimos solo gracias a la Providencia. Pido a los fieles de la Iglesia universal que recen por nuestra región para que podamos redescubrir la paz" concluye Mons. Kaboy Ruboneka.