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El arzobispo de Adelaida (Australia), Philip Wilson SMH/David Mariuz
Para formar una creencia, en cada caso, la creencia tiene que basarse en una confesión o un veredicto al final de un proceso judicial

(Cameron Doody).- El arzobispo de Adelaida, Philip Wilson, ha fracasado en su cuarto intento de que se sobresea su causa por encubrimiento de la pederastia clerical, por la que se enfrenta a una pena de dos años de cárcel. En su declaración ante el juez en Newcasttle, el prelado admitió que solo creería a una víctima de abusos si el perpetrador confesara o si hubiera una convicción penal contra él.

Según informa el Daily Advertiser, Wilson -el obispo de más alto rango en la Iglesia mundial imputado hasta ahora por encubrimiento de abusos- respondió este jueves a la pregunta del fiscal sobre que haría falta para que creyera a las cuatro víctimas del cura abusador con el que vivió en la década de los 70, James Fletcher. "La creencia tiene que basarse en una confesión o un veredicto al final de un proceso judicial", respondió el prelado.

El caso contra Wilson se basa en los relatos de dos de las cuatro víctimas de Fletcher que alegan que relataron en 1976 al actual arzobispo de Adelaida los abusos que sufrieron a manos del pedófilo. A pesar de que Wilson prometió en una conversación con una de estas víctimas que denunciaría los supuestos abusos a la policía, nunca lo hizo, y en el caso del otro joven agredido, el entonces sacerdote le habría dicho que "debería avergonzarse por mentir" y le habría mandado a recitar diez avemarías. Wilson sostiene que no recuerda si estas conversaciones tuvieron lugar o no, pero en la audiencia de este jueves admitió que solo creyó una de las víctimas de Fletcher en 2017 cuando prestó declaración en el juicio contra el propio arzobispo.

Otro de los puntos claves de la vista de esta semana fue la confesión de Wilson de que tuvo una conversación "incómoda" con Fletcher poco antes del juicio de éste por pederastia en 2004, después del cual fue sentenciado a diez años de cárcel de los que solo cumpliría dos, ya que murió en prisión en 2006. Wilson negó, no obstante, que le deseara lo mejor al pederasta en esta ocasión para su juicio, y dijo que solo buscaba ofrecer su apoyo a la madre de éste.  

Pero quizás lo más explosivo de la visita de este jueves fue la acusación del fiscal de que el arzobispo Wilson simpatizó con el padre de una de las víctimas de Fletcher, quien habría dicho en una ocasión que "si tuviera una pistola, le mataría". Amenaza a la que Wilson habría respondido: "No te culparía por ello".