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Lamenta "la tragedia y la masacre" tras la apertura de la embajada de EEUU en la Ciudad Santa Agencias
La falta de diálogo, la profunda desconfianza que se ha creado entre las dos partes, el odio y el resentimiento han dado como resultado el enésimo episodio de violencia que, lamentablemente, temo que no ha terminado

(Jesús Bastante).- El administrador apostólico del Patriarcado Latino de Jesuralén, Pierbattista Pizzaballa, lamenta "la tragedia y la masacre" desatada en Palestina tras la polémica inauguración de la embajada de EE.UU. en la Ciudad Santa. En una entrevista en Tv2000, el religioso anunció una jornada de oración y ayuno por la paz, para intentar poner algo de sentido a "este conflicto terrible e interminable".

Al mismo tiempo, en un comunicado, Pizzaballa subraya que "una vez más la vida de muchos jóvenes ha sido segada y cientos de familias lloran por sus muertos y heridos. Una vez más, como una especie de círculo vicioso, estamos obligados a condenar toda forma de violencia, todo uso cínico de vidas humanas y de violencia desproporcionada. Una vez más estamos obligados por las circunstancias a pedir y clamar justicia y paz. Estas comunicaciones de condena, desgraciadamente, se repiten, semejantes una con las otras ".

"El día de ayer fue un día triste", subrayó Pizzaballa. "Desafortunadamente es otro episodio de un largo viaje de odio y de violencia que ha visto la muerte de casi 60 personas, y miles de heridos", denunció, apuntado la "situación paradójica" de que, en ese mismo instante, "se celebrara una gran fiesta con la transferencia de la embajada de Estados Unidos".

"Es una fotografía que habla bien de este conflicto terrible e interminable", lamentó el responsable del Patriarcado Latino, quien añadió que "el odio y la violencia sólo se pueden desactivar a través del diálogo".

"Sé que hablar de diálogo en este momento es algo alejado de la realidad" admitió, subrayando cómo "la falta de diálogo, la profunda desconfianza que se ha creado entre las dos partes, el odio y el resentimiento han dado como resultado el enésimo episodio de violencia que, lamentablemente, temo que no ha terminado ".