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El Papa, con los líderes religiosos de Sudán del Sur
El papa Francisco continúa haciendo grandes cosas por nosotros, y estamos verdaderamente agradecidos con él, además de ser sus grandes admiradores: nos enseña a cruzar nuestras fronteras con amor, llegando a toda la humanidad

El papa Francisco dio su consentimiento a la Secretaría de Estado para el nombramiento de monseñor Marco Kedima, de la diócesis de Kakamega en Kenia, como Consejero de la nueva Nunciatura Apostólica en Sudán del Sur.

"La apertura de una sede permanente demuestra que el Santo Padre lleva a Sudán del Sur en su corazón", expresó el obispo de Tombura-Yambio y presidente de la Conferencia Episcopal de Sudán y de Sudán del Sur, monseñor Eduardo Hiiboro Kussala.

"En nombre de la Iglesia católica de Sudán y Sudán del Sur, y de todo el pueblo de Sudán del Sur, expreso mi más sincero agradecimiento al Santo Padre. Este paso alienta los corazones de las víctimas de la guerra", declaró a la Agencia Fides, monseñor Kussala.

"El papa Francisco expresa su preocupación por el bienestar de las personas que sufren en Sudán y Sudán del Sur, fortalece nuestro deseo de acabar con el conflicto y la necesidad urgente de tener una paz duradera", señaló el obispo sudanés, concluyendo su frase con el mensaje de solicitar una posible visita de Bergoglio al país africano.

"Cuando Sudán del Sur obtuvo su independencia en 2011, el papa Francisco inmediatamente nos envió a monseñor Charles Balvo, de Kenia, como nuncio apostólico al servicio de nuestro país. En nuestro país, señala el obispo, se presta gran atención a los católicos. El Gobierno de Sudán del Sur siempre se ha comprometido a salvaguardar el bienestar de todas las comunidades religiosas del país, incluidos los fieles católicos. Espero que este movimiento y las excelentes relaciones entre ambas partes continúen creciendo", manifestó el obispo sudanés.

Monseñor Eduardo Hiiboro Kussala


"El papa Francisco -agregó monseñor Kussala- continúa haciendo grandes cosas por nosotros, y estamos verdaderamente agradecidos con él, además de ser sus grandes admiradores: nos enseña a cruzar nuestras fronteras con amor, llegando a toda la humanidad. Logró ganar los corazones entre religiosos e incluso no creyentes. Desde el primer día de su pontificado, nunca dejó de rezar por nosotros, se comprometió de forma concreta instituyendo becas, planeó una visita pastoral y ahora abrió la nunciatura".

"Su presencia -concluyó- nos devuelve la esperanza de que todavía preservemos en nuestros corazones la búsqueda de un Sudán del Sur y Sudán pacíficos y estables. Nos comprometemos a orar a Dios para hacer posible una visita al Papa, mientras continuamos orando por él".

La apertura de la sede vaticana es un gesto de solidaridad del papa Francisco con este país involucrado en una cruenta guerra civil desde 2013, dos años después de proclamar su independencia. Sudán de Sur, el estado más joven del mundo tiene la puntuación más alta del Índice de Estados Frágiles, que realiza la ONG "Fund for Peace".

(RD/Aica)

Gente frente a una iglesia de Sudán del Sur