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Apretón de manos entre Kim Jong-un y Donald Trump en Singapur Agencias
Este espíritu de novedad que vivimos hoy en Corea, es el espíritu de esperanza. Estamos en el momento de poner vino nuevo en odres nuevos, como dice el Evangelio

(C. Doody/Agencias).- "Un nuevo paso hacia la paz en Corea, en Asia y en el mundo entero". Así es como ha valorado la cumbre entre Kim Jong-un y Donald Trump en Singapur el obispo de Daejeon, Lazzaro You Heung-Sik, mientras que el nuncio en Corea, Alfred Xuereb, la ha calificado como "verdaderamente histórica", y "un paso muy importante al principio de un camino largo y arduo", como es el de reestablecer la paz en la península coreana.

"He rezado y he bendecido a los dos líderes. En esos momentos me vinieron a la mente los tristes años de la guerra en Corea. Me vienen a la mente los millones de personas que viven el drama de las familias divididas por la frontera. Hoy hay una nueva esperanza". Así lo relata a la Agencia Fides monseñor You, el también presidente de la Comisión Episcopal para la sociedad, que reflexiona sobre la cumbre de Singapur en la que tanto Kim como Trump hablaron de un "gran cambio" en la península coreana y de la desnuclearización de Corea del Norte que "comenzará muy pronto".

Monseñor Lazzaro You declara: "Estamos felices porque, con la gracia de Dios, vemos que comienza un nuevo tiempo del Espíritu Santo. El Espíritu Santo hace que todas las cosas sean nuevas. Este espíritu de novedad que vivimos hoy en Corea, es el espíritu de esperanza. Estamos en el momento de poner vino nuevo en odres nuevos, como dice el Evangelio. Debemos de estar atentos a los signos de los tiempos y ver qué nos depara el futuro. Hoy las señales son muy alentadoras y estamos agradecidos al Señor por ello".

El obispo reconoce el compromiso del presidente surcoreano Moon jae-in: "Hace un año comenzó su mandato con el objetivo explícito de la paz y la distensión. Ha forjado relaciones con las grandes potencias como China y Estados Unidos con el objetivo de avanzar hacia la paz. Hoy vemos los primeros frutos de su compromiso".

Monseñor Lazzaro concluye: "Después de las declaraciones de intención y los compromisos verbales, aguardamos los hechos, esperamos que las palabras se pongan en práctica. Ponerlas en práctica significa comenzar un camino de perdón y de reconciliación. El perdón es el camino correcto. Esta es nuestra esperanza y nuestro deseo para el futuro de Corea".

Kim y Trump, en Singapur


El nuncio Xuereb califica la reunión entre Kim y Trump de "verdaderamente histórica"

Ya por otro lado, la Cumbre de Singapur ha sido acogida con particular satisfacción por el nuncio en Seúl, el arzobispo Alfred Xuereb, quien ha comentado con Vatican News esta histórica jornada.

Mons. Xuereb, todo el mundo está mirando este evento que poco tiempo atrás parecía realmente inimaginable. ¿Cuál es su comentario, su emoción por un evento tan importante para toda Corea?

Pueden imaginar con cuánta ansiedad el pueblo coreano y la Iglesia aquí en Corea está viviendo estos momentos realmente históricos. Hoy ha sido escrita una página muy importante que marca el comienzo de un camino todavía largo y arduo pero tenemos esperanzas, porque el inicio ha sido muy positivo, muy bueno.

Hemos pasado de palabras fuertes, como "fuego y furia", "devastación completa" de la Corea del Norte, a palabras distendidas, que hablan de paz, de relaciones basadas en la concordia, por ello estamos verdaderamente llenos de esperanzas y de confianza.

La Iglesia está viviendo con gran confianza este momento. Como todos ya saben, cada martes en la Catedral de la ciudad de Seúl hay un momento de oración. Yo de manera privada, como nuncio, participo junto a los fieles. Tenemos fe en que la Madre Celeste, a quien está dedicada la catedral, no podrá no escuchar la oración afligida de este pueblo.

Para usted es también una emoción particular porque desde hace pocas semanas es nuncio en Corea. Es la alegría de un evento esperado por decenios por toda la población de Corea...

En los días de mi nombramiento como nuncio en Corea y en Mongolia había grandes tensiones. En cambio, a la larga hemos visto un cambio del clima que ahora es muy bueno. La iniciativa de los obispos coreanos de lanzar una novena es muy bella, una oración entre el 17 y el 25 de junio, cada día con una diversa intención de oración.

Y me han impactado, de manera particular, dos oraciones: una, es por los políticos de las dos Coreas, otra, que nos involucra muchísimo, es por la evangelización del Norte. Ahora es precisamente mi misión, como nuncio: la Santa Sede quiere apoyar cualquier posible iniciativa a favor del diálogo y de la reconciliación, aprovechando también de llevar la Buena Noticia del Señor Jesús, que es el Señor de todos.

Por lo tanto se abre un nuevo espacio de evangelización además que de paz, otro fruto de estas jornadas...

Obviamente el proceso, como decía, está todavía al inicio, pero nuestra esperanza es ésta: permitir al pueblo de Corea del Norte no sólo de gozar de la prosperidad, de beneficios económicos, sino de manera particular, beneficiar de la vida espiritual, de fe, que da un poco la tonalidad a todo aquello que se vive después.