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Bautismo de un bebé
El actual modelo de bautismo "funcionó durante muchos siglos porque la gente no entendía que tenía derecho a decir que no, el derecho a no hacerlo"

(Cameron Doody).- Una de las católicas más influyentes de Irlanda, la expresidenta Mary McAleese, ha cargado contra el bautismo de bebés, y ha afirmado que esa práctica sacramental viola los derechos humanos de los más pequeños. "No se le pueden imponer obligaciones a personas que apenas tienen dos semanas, y no se les puede decir a los 7 u 8 años, o a los 18-19, 'esto es lo que has contraído, esto lo que has firmado' porque la verdad es que no lo han hecho", declaró la exmandataria.

Hablando con el Irish Times, McAleese ha opinado que aunque vivamos ahora "en tiempos en los que tenemos derecho a la libertad de conciencia, la libertad de culto, la libertad de religión y la libertad de cambiar de fe", la Iglesia católica "aún no ha aceptado plenamente este planteamiento".

Sobre todo en lo que al bautismo de bebés se refiere, ya que es un sacramento que no hace más que producir "niños reclutas a los que se les exige obligaciones de obediencia vitalicias", según la expresidenta.

Llamando a que se haga una revisión profunda de la práctica del sacramento de iniciación cristiana, McAleese ha apuntado a que el actual modelo de bautismo "funcionó durante muchos siglos, porque la gente no entendía que tenía derecho a decir que no, el derecho a no hacerlo".

Es más, que se bautice a bebés puede entrar en conflicto con la preeminencia de la conciencia en el catolicismo, según la expresidenta, quien ha explicado que "mi derecho humano a informarle a mi propia conciencia, mi derecho a expresar mi conciencia aún cuando contradiga al magisterio, aquel derecho a la conciencia es supremo".

De tal forma que McAleese ha dejado entrever que, para ella, no le sorprendería incluso que la Iglesia acabara renegando de la actual práctica del bautismo de bebés, por ese posible conflicto con la supremacía de la conciencia. Del mismo modo en el que ha renegado ya de su condena a Galileo o de la denuncia de defensores de la emancipación de mujeres del Papa Pío XI como "falsos maestros".

Estas doctrinas, para McAleese, también se enseñaban "con gran pasión" pero ahora "han sido abandonadas por el mismo magisterio" que las enseñó.

McAleese -quien tiene a sus espaldas un largo historial como fiel católica comprometida- también cargó en la entrevista con el Irish Times contra el Encuentro Mundial de las Familias que tendrá lugar en Dublín, afirmando que no va a asistir a ningún acto en el marco del mismo por haberse convertido "en un mítin político en vez de una experiencia religiosa y espiritual".

En su última intervención pública, la también licenciada en derecho canónico por la Universidad Gregoriana de Roma convocó a una gran multitud en una conferencia en marzo en la Ciudad Eterna, en la que calificó a la Iglesia como "uno de los grandes reductos de la misoginia".

La expresidenta de Irlanda, Mary McAleese, en una misa