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El Padre Davide Pagliarani, nuevo superior general de los 'lefebvrianos'
Las discusiones de años recientes han conducido a la "aclaración importante" de que el Vaticano II "se puede entender adecuadamente solo en el contexto de la Tradición plena de la Iglesia y su Magisterio constante"

(C. Doody/Agencias).- Nueva etapa para los 'lefebvrianos', los sacerdotes tradicionalistas excomulgados en 1988 por ordenar a cuatro obispos sin el permiso de Juan Pablo II. La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), como se les conoce oficialmente, eligió este miércoles al padre Davide Pagliarani para suceder al obispo Bernard Fellay como su superior general.

La elección del 11 de julio se llevó a cabo en el Seminario de San Pío X en Ecône, Suiza. Fueron elegidos como asistentes generales del Pagiliarani el obispo español Alfonso de Galarreta y el padre Christian Bouchacourt.

La FSSPX fue fundada por el arzobispo Marcel Lefebvre en 1970 como respuesta a lo que él describió como errores que se habían introducido en la Iglesia después del Concilio Vaticano II.

Sus relaciones con la Santa Sede llegaron a estar particularmente crispadas en 1988 cuando el arzobispo Lefebvre y el obispo Antonio de Castro Mayer consagraron a cuatro obispos sin el permiso del Papa.

Pagliarani, de 47 años de edad, sucede al obispo Fellay como superior general por un mandato de doce años. El italiano fue ordenado sacerdote en 1996, y sirvió en parroquias de Italia y Singapur antes de ser nombrado superior de la provincia italiana de la FSSPX. Ha sido rector del Seminario Nuestra Señora Corredentora en Argentina desde 2012.

Tras aceptar su cargo, Pagliarani hizo una profesión de fe e hizo el juramento anti-modernista.

Pagliarani jura su nuevo cargo

 

Las ordenaciones episcopales ilícitas llevadas a cabo en 1988 resultaron en la excomunión de los obispos involucrados. Las excomuniones de los obispos aún vivos fueron levantadas en 2009 por el Papa Benedicto XVI, y desde entonces las negociaciones para "recuperar la comunión plena con la Iglesia" han continuado entre la FSSPX y el Vaticano.

En el momento en el que levantó las excomuniones, Benedicto observó que "las cuestiones doctrinales obviamente permanecen y hasta que se clarifiquen, la Fraternidad no tiene ningún estatus canónico en la Iglesia y sus ministros no pueden ejercer ningún ministerio legítimamente".

Los escollos más importantes para la FSSPX en cuanto a su reconciliación con la Iglesia son las afirmaciones sobre la libertad religiosa en las declaraciones del Vaticano II Dignitatis humanae y Nostra aetate, que la Fraternidad afirma que contradicen la doctrina católica anterior

Ha habido en años recientes indicios de un movimiento hacia la regularización de la Fraternidad, que cuenta con casi 600 curas miembros.

En septiembre de 2015, el Papa Francisco anunció que los fieles podrían recibir la absolución válida y lícitamente de curas de la FSSPX durante el Año Jubilar de Misericordia. Esta facultad luego fue extendida de forma indefinida por el pontífice en su carta apostólica Misericordia et misera, publicada el 20 de noviembre de 2016.

Más adelante, en marzo de 2017, el Papa Francisco otorgó a los obispos diocesanos u otros ordinarios locales la autorización de dar a los sacerdotes de la FSSPX la capacidad de celebrar lícita y válidamente los matrimonios de los fieles que se avalan de la actividad pastoral de la Fraternidad.

El arzobispo Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, habló en abril de 2016 sobre las interacciones de la Iglesia con la FSSPX en una entrevista con La Croix. El prelado, cuya Comisión es la responsable de las discusiones con la Fraternidad, aseveró que las discusiones de años recientes habían conducido a la "aclaración importante" de que el Vaticano II "se puede entender adecuadamente solo en el contexto de la Tradición plena de la Iglesia y su Magisterio constante".

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