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Escocia Getty images
Según las estadísticas oficiales del gobierno escocés, el número de creyentes ha descendido dramáticamente en el país, con un 48,7% de población declarándose no religiosa en una encuesta de 2016

(Protestante Digital).- Las cruces, juntamente con el resto de simbología cristiana, será retiradas o escondidas de las iglesias en Escocia durante los servicios funerales para no ofender a ateos y no cristianos.

"Han habido ocasiones en que, a petición de los solicitantes, se han tomado medidas para eliminar u ocultar la cruz durante la vigencia del servicio", asegura el inspector escocés de crematorios, Robert Swanson.

En su informe, Swanson ha constatado que "también han surgido preocupaciones y malestar por la presencia de símbolos religiosos cristianos, sobre todo la cruz, en las capillas y jardines del recuerdo".

"Las prácticas actuales dejan a sus 15.000 miembros y a aquellos de otras religiones y de creencias no cristianas abiertos a la discriminación tal como se define en la Ley de Igualdad de 2010", ha añadido. Además, también han habido quejas por la presencia de Biblias y de libros de oración en los asientos antes de los servicios funerarios.

El director ejecutivo de la Sociedad Humanista de Escocia, Gordon MacRae, ha manifestado en el periódico nacional The Herald que estas reclamaciones "simbolizan el cambio que está sucediendo en Escocia. Ahora es un país mayoritariamente no religioso". MacRae considera que "la cuestión de los crematorios es dolorosa para muchas personas. Si tuviste una experiencia negativa con la religión es un momento muy difícil para cualquiera que el fallecimiento de un ser querido se vea marcado por una método que se siente deshonesto o que trae malos recuerdos".

 

 

"Queremos alejarnos de un planteamiento establecido que asume que todos son cristianos", apunta. Por el contrario, el exmoderador de la Iglesia libre de Escocia, David Robertson, defiende que "estos es un ataque contra el cristianismo por parte de militantes ateos y de grupos seculares bajo la apariencia de la Ley de Igualdad".

"Muchas gente en Escocia es cristiana nominal e incluso, si no son particularmente religiosos, tendrán un funeral cristiano. Esto es un ejemplo de cómo utilizar la Ley de Igualdad para crear desigualdades", asegura.

Según las estadísticas oficiales del gobierno escocés, el número de creyentes ha descendido dramáticamente en el país, con un 48,7% de población declarándose no religiosa en una encuesta de 2016. Una cuarta parte de los escoceses aseguran formar parte de la Iglesia de Escocia, mientras que los católicos romanos constituyen un 13,8%. Los cristianos de otras denominaciones representan un 8% del conjunto demográfico del país.