• Director: José Manuel Vidal
Opinión
Cartel callejero
No pueden lavarse las manos dejando que se la ensucie el pueblo y los cuerpos de seguridad del Estado. No es el pueblo con su policía los que tienen que buscar soluciones y dialogar. ¡Son ustedes!

(Juan Molina).- Señores presidentes, Rajoy y Puigdemont, no enfrenten más a este pueblo. Dejen de jugar a ver quien es más fuerte y quien puede más y hagan su trabajo, aquel por el que el pueblo les ha elegido: DIALOGUEN. Siéntense a hablar y busquen soluciones a los problemas que tiene la gente a la que sirven

Felipe VI nos dijo:

"Desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España"

Sean los primeros en escuchar y reflexionar qué parte de responsabilidad tienen en nuestro enfrentamiento. Busquen vías constitucionales adecuadas para buscar soluciones. No se encierren cada uno en su propio convencimiento sin la empatía necesaria para un diálogo que produzca fruto y sea constructivo.

Su responsabilidad es la de hacer todo lo posible y necesario para que la lucha no llegue al enfrentamiento y la ruptura entre ciudadanos en la vida social y cotidiana. Ambos tienen una profunda responsabilidad en lo que está pasando aunque sabemos que también son herederos de un conflicto que desde hace décadas nunca se ha tratado de solucionar con serenidad y dedicación.

Ustedes son los RESPONSABLES de que el problema llegue a la calle. No pueden lavarse las manos dejando que se la ensucie el pueblo y los cuerpos de seguridad del Estado. No es el pueblo con su policía los que tienen que buscar soluciones y dialogar. ¡Son ustedes!

Si no saben solucionar esto sean honestos y dimitan, échense a un lado y dejen paso a otros que sepan dialogar y sentarse a buscar el camino de la concordia y del entendimiento.

Señores presidentes, sean hombres cabales y responsables. No aviven el fuego de la pasión de unos ideales que nos enfrenten en el corazón de este pueblo. Más bien ayúdennos a saber encauzarlos por el camino del respeto, la tolerancia y la convivencia.

Este pulso a ver quién es más fuerte o cabezón solo puede acabar con uno derrotado y otro vencido. Pero quienes luchan son su pueblo. Y su pueblo el 1 de octubre eran tanto quienes querían votar como quienes no querían votar, su pueblo también es su policía que cumplen las órdenes que ustedes les dan. Sean responsables.

Dejemos de construir una España de ganadores y perdedores y aprendamos de los errores del pasado. Construyamos una España que mire hacia adelante y con claridad y esperanza, dejemos de mirar hacia atrás trayendo memorias y situaciones que dejaron tantos hermanos y hermanas en el camino, que hicieron tantas heridas aún no sanadas.

¡Es RESPONSABILIDAD SUYA conseguir esto!