• Director: José Manuel Vidal
Opinión
Revista Aldebarán
A todo ello quiere seguir contribuyendo la revista Aldebarán, como granito de arena de una inmensa playa como puede ser la de Lanikai cuyo nombre significa "mar celestial"

(Antonio Salas).- "Los ideales son como las estrellas, nunca las alcanzamos, pero guían nuestro camino". Es una frase que me llegó hace tiempo en una pequeña postal. Y desde entonces siempre la recuerdo. Aldebarán es el nombre de una estrella. De la estrella mayor de la constelación de Tauro. Y su nombre significa en árabe: "el que sigue".

Aldebarán es, pues, un buen nombre para una revista dirigida especialmente a profesores y profesoras de Religión. ¿Por qué? Porque es el nombre de una estrella. Y en los orígenes de la Religión de la que somos docentes, Dios pronunció la palabra "estrella", en plural. . Y Dios cumplió su palabra.

Y al inicio de su evangelio, nos dice Mateo que "unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: << ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venidos a adorarlo>>". Y tras el encuentro con Herodes, "se pusieron en camino y, de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella se llenaron de alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra".

Así, pues, el nombre de una estrella, Aldebarán, es un guiño para esta revista que de nuevo quiere brillar en el horizonte de los docentes de Religión. Durante muchos años ha sido un referente para animar nuestra tarea. Ha sido un ámbito para orientarnos, un ámbito para pensar y pensarnos, un ámbito para compartir experiencias, recursos, ideas, propuestas. También ha sido luz crítica ante quienes deseaban arrebatar a los padres y a sus hijos el derecho que les asiste a que estos en sus estudios recibieran una formación de acuerdo con sus convicciones morales y religiosas. Queremos que lo siga siendo y te la ofrecemos como las estrellas que guían nuestro camino.

A quienes hacemos Aldebarán nos guía el deseo de que la revista sea una herramienta para ti, para tus clases y para tus alumnos. Pretendemos con este número retomar el camino, como los magos, para lograr ser cada día personas más ilusionadas y motivadas, personas apasionadas por saber acercar a nuestros alumnos a ese Niño que en Navidad y todos los días, se nos da como el gran regalo de Dios. Es nuestro gran tesoro que queremos mostrar a niños y jóvenes no solo con nuestras palabras, nuestras estrategias metodológicas, nuestras innovadoras prácticas docentes, sino y, sobre todo, con nuestra vida.

Si "somos lo que somos gracias a los encuentros que hemos tenido", que se note en nuestros colegios e institutos que hemos sido tocados por la ternura de Dios. Y por experiencia diaria sabemos que es captado por niños y jóvenes. Por ello, para ellos, la asignatura de Religión es aquella que descubren que les ayuda a abrir los ojos a sí, a los demás, a la realidad y a Dios. Es la asignatura que mejor les ayuda a ser mejores personas, a relacionarse mejor consigo mismos, con los demás, con sus padres, con la sociedad y su entorno.

A todo ello quiere seguir contribuyendo la revista Aldebarán, como granito de arena de una inmensa playa como puede ser la de Lanikai cuyo nombre significa "mar celestial" y que puedes contemplar en la portada de este número.

Gracias anticipadas por tu labor, por tu interés y, sobre todo, por tu pasión por cuanto eres y cuanto haces como docente de Religión.

Los pedidos de la revista Aldebará pueden hacerse a este email: aldebaran.toni@gmail.com