• Director: José Manuel Vidal
Opinión
Nacionalismos en europa
Se trata de mantener y proteger la nación en la apertura a Europa y al mundo. Debemos ir más allá de la alternativa estéril entre la globalización y el nacionalismo

(Javier Elzo).- La entrada "Obispos que andan de boca en boca. Han sido, presuntamente, cómplices por acción y por omisión" de Gregorio Delgado del Río, publicada en RD, me ha suscitado cuatro reflexiones que comparto con sus lectores a continuación.

1ª "El nacionalismo es siempre victimista, pero es victimista porque antes, y más profundamente, es egoísta, se cree más que los demás y quiere más que los demás. Es egoísta e insolidario. Pretende estar solo para vivir mejor (...) Y algo tiene que ver también en todo esto la descristianización galopante que está sufriendo Cataluña en estos años. El independentismo descristianiza y la descristianización favorece el independentismo". (Fernando Sebastián en En Vida Nueva nº 3.056, octubre-noviembre 2017). No había leído nunca que independentismo y descristianización hacían pareja.

2ª En una entrevista a la pregunta de si "se puede ser independentista y un buen católico", el cardenal Cañizares responde esto: "En el caso de la secesión, no. Lo digo cuando se trata de países democráticos. No se puede ser católico en Italia y defender el secesionismo". Pero piensa en España también cuando declara "que (en la Conferencia Episcopal española) deberíamos entrar más a fondo en el tema de la unidad de España, del valor moral de la unidad de España. El problema de los nacionalismos no es exclusivo de nuestro país. Está en Italia con el norte, en Francia con Córcega, en Alemania con Baviera, en Bélgica con Flandes, en Reino Unido con Escocia.... Es un tema muy actual. Sería muy oportuno que en estos momentos se hiciese una calificación de la no legitimidad del secesionismo en países democráticos". (De una entrevista en "La Razón", 26 /11/17). Para Cañizares un buen católico no puede ser independentista.

3ª "Ni la aspiración soberanista, ni la adhesión a un mayor o menor autogobierno, ni la preferencia por una integración más o menos estrecha en el Estado español son, en principio, para la Iglesia, "dogmas políticos" que requieran un asentamiento incondicionado. En este punto, el pensamiento social cristiano afirma como un derecho cívico la libertad de sostener y promover por vías pacíficas cualquiera de estas opciones" De la carta Carta Pastoral "Preparar la paz" firmada por los Obispos Blázquez, Uriarte, Asurmendi, Etxenagusía, el 29/05/02

En España el tema de los nacionalismos se juega entre el Estado Español y dos comunidades autónomas. Pero no así cuando nos situamos a nivel europeo o planetario. He aquí un ejemplo, entre muchos.

4º. Edgar Morin escribía en pleno fragor de la campaña presidencial francesa entre Macron (europeísta) y Le Pen (nacionalista) que "la división izquierda-derecha es invisible en la economía y en la política exterior. y, en su lugar vivimos una alternativa estéril entre la globalización y la región, entre Europa y la nación, entre americanización y soberanismo, cuando habría que promover la independencia en la interdependencia, aceptar la globalización en todo lo que suponga cooperación y cultura, mientras que los territorios están amenazados de desertificación" (...) "Se trata de mantener y proteger la nación en la apertura a Europa y al mundo. Debemos ir más allá de la alternativa estéril entre la globalización y el nacionalismo". (Le Monde 30/04/17).

Permítanme que, en nombre de la autonomía de las realidades temporales, me decante por las dos últimas reflexiones sin pretender por ello, en lo más mínimo, que todos los que se digan cristianos o católicos deban pensar como yo. Aunque agradecería respetaran mis opciones personales, como respeto profundamente las suyas.