• Director: José Manuel Vidal
Opinión
Los padres de Gabriel Cruz Agencias
Ahora Gabriel se transformó y de pececito embarrado se transformó en un ángel sonriente al que nadie hará nunca daño. Y siempre cuidará de su mamá, pequeñita, fuerte, herida, inmensa

(Toño Casado).- Hoy escuché a una madre que le han matado el hijo y se lo tiraron a un pozo. Y entre lágrimas pedía que no nos dejásemos llevar de la rabia ni la violencia, que no se pidiese la pena de muerte para la asesina de su hijo, una señora con cara impasible que estaba junto a ellos y llevaba la camiseta del niño pececillo, pobre pez que terminó en el barro.

Hablaba esa madre pequeñita diciendo que en torno a la desaparición de su hijo había surgido algo muy bonito y que no había que mancharlo, que el mundo está lleno de gente buena. Decía que estaba segura de que la que acabó con el niño ya pagaría por ello.

Pero que nos unamos, que no sean ruines y no la suplanten en twiter, se ve que en las redes hay ratas, personas sin escrúpulos que aprovechan cualquier oportunidad para hacer daño. Que sentía mucho pesar por su exmarido, "el mejor padre para su hijo"y le compadecía "por su doble sufrimiento" al ver que su pareja había matado a su hijo.

Estoy sobrecogido por la madre del pececito.
La madre del niño que aún está en la mesa de las autopsias.
La madre del niño agobiada por los peridodistas y políticos.
La madre del niño que aún no se lo han dado.
La madre del niño que espera con una cajita blanca.
La madre que nos pide bondad.
Nos pide bondad.
Que nos unamos la gente buena.

No tengo palabras.
Ahora Gabriel se transformó y de pececito embarrado se transformó en un ángel sonriente al que nadie hará nunca daño.
Y siempre cuidará de su mamá,
pequeñita,
fuerte,
herida,
inmensa.
Se llama Patricia, Patricia Ramírez.
Nunca olvidéis su nombre.
La madre de Gabriel, el pececito.