• Director: José Manuel Vidal
Opinión
Programa de Trece TV
En la TV de la Conferencia Episcopal Española, para hacer más digerible el desprecio a las razones de las ONG, se las ha empaquetado en los colores políticos de Podemos

(Santiago Agrelo, arzobispo de Tánger).- Hacía mucho tiempo que no tenía acceso a los programas de la Cadena de Televisión de la Conferencia Episcopal Española. El 12 de abril de 2018 pude ver EL CASCABEL, y esperé pacientemente a que en la tertulia política abordaran el acuerdo entre el Gobierno Español y el Reino de Arabia Saudita para la venta de cinco corbetas de Navantia al país árabe.

Cuatro ONG pusieron negro sobre blanco razones de peso por las que ese acuerdo multimillonario -2.000 millones de Euro- ya firmado, debería ser reconsiderado. Y los dirigentes de Podemos, haciéndose eco de las razones de las ONG, las hicieron suyas.

Me interesaba conocer la posición que adoptaría la TV de la Iglesia católica española, o lo que es lo mismo, con quién ese medio de comunicación se pondría al paso: si con las ONG, con Podemos, o con el acuerdo ya firmado.

Los comentarios que el programa dedicó al tema, buscaron sólo ningunear a las ONG, desautorizar a Podemos y perorar las bondades del acuerdo.

La síntesis pudiera ser ésta: El acuerdo es un buen negocio; ergo, es un buen acuerdo.

Aunque algunos no lo crean, conozco, respeto y acepto como sagrada la libertad de expresión de todo hijo de vecino, incluidos aquellos que la utilizan para blasfemar, aunque esté muy en desacuerdo con esa forma concreta de utilizarla y me duela en el alma que alguien lo haga.

Con lo cual, espero quede claro para siempre que nada tengo que decir a los periodistas que en el programa han vertido sus opiniones, sus razones, sus preferencias, sus juicios, su ideología, su ética... lo suyo.

Pero no puedo obviar un hecho insoslayable: que el lugar donde esas razones, esas preferencias, esos juicios, esa ideología y esa ética se airean es la TV de la Iglesia católica en España; que es esa Iglesia la que paga a esos periodistas; y que resulta difícil, por no decir imposible, deslindar el mensaje que de forma unánime transmiten los tertulianos y el que transmite la Iglesia que los paga.

Hoy nadie mentiría si dijese que en la TV de la Conferencia Episcopal Española se avala la venta de armas a la marina real de Arabia Saudita, se justifica esa venta porque es considerada un buen negocio, y se da a entender que ante el buen negocio, lo sensato es olvidar las razones aducidas por las ONG.

Hoy nadie mentiría si dijese que en la TV de la Conferencia Episcopal Española, para hacer más digerible el desprecio a las razones de las ONG, se las ha empaquetado en los colores políticos de Podemos.

Hoy nadie mentiría si dijese que, en esta cuestión, la TV de la Conferencia Episcopal Española, ha optado por el dinero y ha olvidado cuidadosamente el evangelio, opción y olvido que, entendidos como de la Iglesia, hacen más estrago moral que una blasfemia.