• Director: José Manuel Vidal
Solidaridad
Julio Millán
Edad Dorada, con la ilusión de su nueva sede, continúa defendiendo la base de su trabajo, devolverles a los mayores "tanto que nos dieron", poniendo siempre el acento en el amor

(Mensajeros de la Paz).- Ayer el equipo del padre Ángel en Jaén, Mensajeros de la Paz Edad Dorada, estrenó sede en el centro de la ciudad. Cedidas por la Diputación y su presidente, Francisco Reyes, las nuevas instalaciones fueron bendecidas por el obispo de Jaén, monseñor Amadeo Rodríguez. Al acto de inauguración acudieron decenas de personas y algunas autoridades.

El sacerdote Julio Millán, presidente de Mensajeros Edad Dorada en Andalucía, tomó la palabra para agradecer la cesión y explicar el aporte positivo de Mensajeros a la comunidad jiennense, con sus tres residencias, que han dado empleo a más de cien personas. Recalcó que los gestores de sus residencias no tienen "formación ni vocación de empresarios" a los que lo que les importa es incrementar el número de camas, sino que se desempeñan desde la humildad y con el objetivo de ser "5 estrellas en ternura y trabajo".

Por su parte, don Amadeo Rodríguez habló con cercanía a un pueblo que ha hecho suyo. Recordó al padre Ángel, presidente y fundador de Mensajeros, que ha enseñado a su equipo "a buscar en todo la dignidad del ser humano". Dijo de él que es un "hombre-símbolo" con "el garbo de ser de todos y para todos", y después bendijo las paredes de la sala utilizando un bonito hisopo: dos claveles blancos.

Por último, Paco Reyes dio la enhorabuena a los trabajadores de Mensajeros, con los que el año pasado viajó a El Salvador "para conocer en vivo y en directo lo que hacen por las personas dependientes más allá del Atlántico", en una casa de niños con discapacidades físicas e intelectuales. El presidente de la Diputación llamó la atención sobre la importancia de la cooperación internacional: "Alguna gente cree que la cooperación al desarrollo es una ficción inventada por la gente para viajar, pero es del todo necesaria y, además, no tiene que ser incompatible con ayudar a nuestros vecinos".

Edad Dorada, con la ilusión de su nueva sede, continúa defendiendo la base de su trabajo, devolverles a los mayores "tanto que nos dieron", poniendo siempre el acento en el amor. Que, como dijo el presidente de la Diputación, "no requiere de presupuestos ni informes de interventores".