• Director: José Manuel Vidal
Solidaridad
Cerca de los pobres
Uun almuerzo en base a ñoquis con tomate, aceitunas y queso rallado; bocados de ternera con verduras, y polenta y brócoli, con tiramisú de postre

(Jesús Bastante).- "Cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres". El primero de los deseos que Jorge Mario Bergoglio pronunció una vez elegido Papa se ha convertido en uno de los motores que impulsan este pontificado. La 'primavera' de Bergoglio tiene, como bases firmes, las Bienaventuranzas, la Misericordia y, en primer término, los pobres. Una convicción que se convertirá en obras este domingo, con la celebración de la I Jornada Mundial de los Pobres.

Y es que son ellos, los grandes olvidados, los sin techo, los refugiados, los parados, los hambrientos... los preferidos del Señor. Y de este Papa. Que, este domingo, almorzará con 1.500 personas en condiciones de pobreza como parte de esta jornada, que Bergoglio instituyó tras el Jubileo de la Misericordia.

Así, tras una gran ceremonia en la plaza de San Pedro, en la que participarán más de 4.000 personas necesitadas, el Papa comerá en el Aula Pablo VI con ellos, en un almuerzo cuyo menú tendrá ñoquis con tomate, aceitunas y queso rallado; bocados de ternera con verduras, y polenta y brócoli, con tiramisú de postre, según informó el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

El lema de estas jornadas, "No amemos de palabra, sin con obras", imprime carácter para el futuro. Un futuro que cuenta, para esta jornada, con el apoyo de la Comunidad de Sant Egidio, Cáritas y la Orden de Malta. Y que muchos episcopados, entre ellos el español, han hecho suyo, convocando jornadas similares alrededor del mundo.

Junto a ello, desde hoy el dicasterio encargado de la actividad ofrece con carpas instaladas en la entrada de la Plaza San Pedro diversos servicios gratuitos de asistencia médica, incluidos análisis clínicos y especialistas de cardiología, dermatología y ginecología entre otras especialidades.