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Solidaridad
El padre Naim porta el crucifijo y el rosario que se trajo de Irak RD
Con un objetivo ambicioso: lograr que los 120.000 cristianos expulsados de la Llanura de Nínive puedan regresar. 13.088 casas han sido destruidas, quemadas, inhabitables. 363 templos, capillas, conventos, dañados por el odio blasfemo del Daesh

(Jesús Bastante).- "Murió una vecina, y dos niños, que estaban jugando en la calle. Mi hermano fue asesinado en Mosul sólo por ser cristiano. Tuvimos que huir, no sabíamos hacia dónde. Dormíamos en la calle... Todos tuvimos que salir de allí por esta cruz.". Al padre Naim Shoshandy se le quiebra la voz y no puede seguir. El 6 de agosto de 2014 a este sacerdote siro-católico de Qaragosh, a su familia, y a los 120.000 cristianos de Irak, las vidas les dio un vuelco. El Daesh entró en su ciudad, a bombazos, obligándoles a huir de su hogar, a convertirse al Islam... o a morir.

"Mi única arma es ésta", afirma Naim, sacudiendo en su mano derecha una cruz de madera, la única que pudo sacar ese 6 de agosto, y blandiendo con la izquierda un rosario. "Yo he vivido siempre en guerra", recuerda el religioso, invitado por Ayuda a la Iglesia Necesitada para la presentación de su campaña "Ayúdales a volver", que vuelve a poner el foco sobre la minoría cristiana, que tras tres años de guerra y destrucción, sólo quiere "volver a casa". A una casa que no es seguro que siga existiendo, a una parroquia que es más que probable haya sido destruida o quemada.

 

 

"¿Por qué debemos dejar nuestro país? Aquí está mi historia, mis abuelos, mis padres, mi fe...", se preguntó el sacerdote, que tras las lágrimas dio un auténtico testimonio de fe. "Aquello ha sido una prueba de fe, nos preguntábamos por qué nos tenía que tocar a nosotros. Hoy puedo dar fe de que Dios nunca nos ha abandonado, nunca está lejos de la persona que sufre, y está cerca de los cristianos de Irak".

Naim no ha regresado aún a Qaragosh. Muchos jamás lo harán. Pero otros muchos quieren tener la oportunidad de hacerlo, y de que la presencia cristiana en Irak no sea un recuerdo de un pasado mejor. Este es el gran objetivo de la campaña de Ayuda a la Iglesia Necesitada, con la que pretende "reconstruir la presencia cristiana en Nínive y tantos otros lugares del país", relató el director de AIN, Javier Menéndez-Ros.

"Este será el proyecto de más envergadura que hemos realizado en nuestra historia", subrayó. Con un objetivo ambicioso: lograr que los 120.000 cristianos expulsados de la Llanura de Nínive, y que hoy son desplazados o refugiados, puedan regresar. 13.088 casas han sido destruidas, quemadas, inhabitables. 363 construcciones, entre templos, capillas, conventos, también han sido dañadas por el odio blasfemo del Daesh.

 

 

Una campaña que arranca "cuando tenemos la noticia confirmada del fin de la guerra contra el Daesh", recordó Menéndez-Ros. "Es una buena noticia. Nos encantaría decir que es el final del Daesh... pero desgraciadamente, estamos seguros de que seguirán actuando, con un modus operandi distinto, en base a células terroristas que atentan en cualquier país del mundo".

El responsable de AIN recalcó cómo esta guerra del mal llamado Estado Islámico ha dejado una herencia de miles de muertos y millones de desplazados. "El mayor éxodo de refugiados desde la II Guerra Mundial, destrucción de patrimonio histórico-artístico, y destrozando la vida de muchas personas, muchas de las cuales nunca podrán regresar a sus hogares".

"Mucha gente quiere volver a casa", apuntó el padre Naim. Muchos de ellos cristianos que, en lugar de apostatar o morir, decidieron huir. "¿Cómo vamos a volver? Necesitamos ayuda para volver a nuestra ciudad, pero nuestras casas están destrozadas". Aún así, lo tiene claro: "Vamos a volver. Los jóvenes de Irak tenemos mucha fe".

Desde hace tres años, AIN colabora con proyectos de emergencia, por un valor de más de 34 millones de euros. Con proyectos de emergencia, y también con la construcción de ocho colegios en el Kurdistán, casas-container y paquetes con comida y medicinas. "Somos una asociación de ayuda pastoral, pero cuando estaba en juego la supervivencia de los cristianos, era imprescindible mantenerles", recalcó Javier.

 

 

"Ayuda a la Iglesia Necesitada ha funcionado como un cemento para unir los intereses de las tres principales iglesias de la zona: la siro-católica, la caldea y la siro-ortodoxa, trabajando juntos en la llanura de Nínive, con un apoyo total del Papa, para lograr la vuelta de los cristianos a la zona", añadió.

El Papa hizo llegar a la asociación un mensaje en el que agradecía "el apoyo que, en los tres años desde la invasión del autodenominado Estado Islámico, la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada ha ofrecido a las numerosas familias cristianas para que fueran capaces de soportar esta situación con dignidad". Asimismo recalcó que "se ha hecho mucho, pero todavía queda mucho por hacer".

También, con gestos, como el de la donación del famoso Lamborghini para proyectos de reconstrucción de las familias cristianas huidas por culpa del Daesh. "La zona no es segura, pero existe el deseo de volver. Ahora es el momento de dar el gran paso para ayudar a nuestros hermanos cristianos", pidió Menéndez-Ros.

"Queremos volver, queremos celebrar la Navidad en casa, montar el Belén en casa", clamó Naim. Hasta el momento, han regresado a Irak 29.000 cristianos. Pero quedan muchos por volver. "Hay niños que están pensando en volver a casa, que ese sea su regalo de Navidad. Es muy difícil, pero no es imposible. Ayúdanos a volver", culminó, dando voz al lema de la campaña de AIN.


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