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Solidaridad
El obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez Magro Diócesis de Jaén
Sin los liacos no se hace Igle­sia, sin ellos nues­tra pre­sen­cia en el mun­do se que­da cor­ta y sin pro­yec­ción, sin ellos no so­mos Igle­sia que sale al mun­do

(Ama­deo Ro­drí­guez Ma­gro, obis­po de Jaén).- Que­ri­dos her­ma­nos Sa­cer­do­tes, que­ri­dos Lai­cos Cris­tia­nos: Os anun­cio que, Dios me­dian­te, los días 19 y 20 de enero os con­vo­ca­ré, a cuan­tos po­dáis y es­téis in­tere­sa­dos, -es­pe­ro que seáis mu­chos- a un en­cuen­tro para pre­sen­tar, una vez más, en nues­tra Dió­ce­sis la Ac­ción Ca­tó­li­ca Ge­ne­ral.

Me cons­ta que una con­vo­ca­to­ria para el tema que os anun­cio, ya de en­tra­da sue­le te­ner reac­cio­nes muy di­ver­sas; os in­vi­to a que las su­pe­réis sean las que sean. Como veis, la con­vo­ca­to­ria la hace el Obis­po, y no se la he en­co­men­da­do a nin­guno de mis co­la­bo­ra­do­res; la ra­zón no es otra que el in­te­rés per­so­nal y, na­tu­ral­men­te, pas­to­ral que ten­go en lo que os anun­cio y os pido.

La Igle­sia está en ac­ti­tud de con­ver­sión mi­sio­ne­ra y por eso ne­ce­si­ta, más que nun­ca, de una re­no­va­da Ac­ción Ca­tó­li­ca. Es­toy con­ven­ci­do de que pue­de ser un buen ins­tru­men­to para una Igle­sia, y es­pe­cial­men­te para unas pa­rro­quias en las que los lai­cos lle­guen a asu­mir el pro­ta­go­nis­mo que les co­rres­pon­de como tes­ti­gos del Se­ñor en la Igle­sia y en el mun­do.

El Es­pí­ri­tu San­to nos está di­cien­do que lo que Él hizo para la pre­sen­cia de los lai­cos cris­tia­nos en me­dio del mun­do, y que tan­to fru­to dio en otros tiem­pos, está vol­vien­do a re­ver­de­cer con una gran fuer­za. Es por eso que no quie­ro que no­so­tros de­je­mos, al me­nos de acer­car­nos y co­no­cer, lo que está su­ce­dien­do en tan­tas dió­ce­sis es­pa­ño­las con la Ac­ción Ca­tó­li­ca Ge­ne­ral. Os pue­do ase­gu­rar que lo que su­ce­de es bueno y nue­vo.

Los res­pon­sa­bles na­cio­na­les de ese Mo­vi­mien­to ne­ta­men­te dio­ce­sano y pa­rro­quial, pues no tie­ne otro fin que no sea el de la Igle­sia, se van a des­pla­zar a la Dió­ce­sis en dos lu­ga­res y se­sio­nes para pre­sen­tar­nos un plan­tea­mien­to re­no­va­dor de la A.C.. Lo ha­rán el 19 de enero en Úbeda, a las 17:00 ho­ras en la Casa de la Igle­sia y el 20 de enero en Jaén, a las 10:00 ho­ras, en el Sa­lón de Ac­tos del Se­mi­na­rio. Ya in­di­ca­rá otros de­ta­lles la Vi­ca­ría de Evan­ge­li­za­ción.

Lo que yo os pido hoy, y para eso he es­cri­to este lar­go preám­bu­lo es que, me ha­gáis caso y en­viéis a un buen gru­po de se­gla­res de cada pa­rro­quia de la Dió­ce­sis, para que de pri­me­ra mano se in­for­men de algo que va di­ri­gi­do so­bre todo a ellos.

Na­tu­ral­men­te pue­de ve­nir todo el que quie­ra, pero yo os pido a los sa­cer­do­tes que pen­séis en per­so­nas que pue­dan es­tar in­tere­sa­dos en cómo ser lai­cos aso­cia­dos, com­pro­me­ti­dos, con es­pí­ri­tu evan­gé­li­co, que desa­rro­llen jun­tos su vida de fe me­dian­te la ora­ción, la for­ma­ción y el com­pro­mi­so en la Igle­sia y en el mun­do. Cuan­do pen­séis en el per­fil de los con­vo­ca­dos no ol­vi­déis que ne­ce­si­ta­mos lai­cos que en su am­bien­te sean la avan­za­di­lla de una Igle­sia en sa­li­da.

A es­tas al­tu­ras de mi pre­sen­cia en la Dió­ce­sis ya es­toy se­gu­ro de que esos lai­cos exis­ten; mu­chos de ellos han ela­bo­ra­do o es­tán apli­can­do el Plan Pas­to­ral. Pues bien, en este año de la co­mu­nión Ecle­sial, la Ac­ción Ca­tó­li­ca es una po­si­bi­li­dad muy real de una Igle­sia que sabe que se evan­ge­li­za en co­mu­ni­dad.

Bus­ca­mos pues -un lai­ca­do mi­sio­ne­ro-. Sin ellos no se hace Igle­sia, sin ellos nues­tra pre­sen­cia en el mun­do se que­da cor­ta y sin pro­yec­ción, sin ellos no so­mos Igle­sia que sale al mun­do. En fin, sin los lai­cos no hay sue­ño mi­sio­ne­ro de lle­gar a to­dos.

Es­ta­ré con vo­so­tros y me en­con­tra­ré con to­dos, si Dios quie­re, en ese día en que aco­ge­mos en nues­tra Dió­ce­sis de Jaén a los di­ri­gen­tes na­cio­na­les de la Ac­ción Ca­tó­li­ca Ge­ne­ral.

No quie­ro pa­sar­me en mi in­sis­ten­cia; os ase­gu­ro que con­fió mu­cho en vo­so­tros y en los lai­cos que os acom­pa­ñen de cada una de nues­tras pa­rro­quias.

Os sa­lu­do con un es­pe­cia­lí­si­mo afec­to.

+ Ama­deo Ro­drí­guez Ma­gro
Obis­po de Jaén