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Solidaridad
El cardenal Omella reza ante la cruz de Mosul ACN
Más de 360 edificios de la Iglesia han sido destruidos por los terroristas del ISIS y es necesario reconstruir más de 13.000 casas para que las familias puedan volver a sus hogares

(Inés Díaz Argelich, Ayuda a la Iglesia Necesitada ACN).- Una gran cruz procedente de la Iglesia de San Simón de Bartella (región de Mosul) y llevada por varios jóvenes entraba el pasado domingo 18 de febrero en la iglesia de Santa María del Mar de Barcelona.

El templo gótico estaba abarrotado pero reinaba un silencio absoluto. Tan solo los acordes sueltos de una guitarra resonaban en la basílica. La protagonista era la cruz. Todo esto ocurría en la Eucaristía organizada por la Delegación de pastoral de juventud de Barcelona, en colaboración con Ayuda a la Iglesia Necesitada.

El cardenal Juan José Omella convocó a los jóvenes para iniciar el tiempo litúrgico de la Cuaresma, en una celebración cuyo lema era "Sent la Creu". Una vigilia para contemplar la cruz de Cristo, y para meditar sobre el dolor y el padecimiento de tantas personas en el mundo. "¿Sabemos reconocer a Jesús en aquél que padece? ¿Sabemos ver el sufrimiento silencioso de los que pasan por nuestro lado?", reflexionó el cardenal Omella con los asistentes.

 

 

Si el año pasado presidió la misa una cruz procedente de Lampedusa, ayer lo hizo una de Irak. La celebración empezó con tres estaciones del vía crucis y tres testimonios de jóvenes que han tenido un encuentro con la Cruz. El primero fue un joven de Damasco que relató su testimonio en la guerra de Siria. "¿Cómo explicarle a un niño de 14 años que Dios le protege justo después de que a su amigo le hayan matado de un tiro en la cabeza?" Sara, una enfermera de emergencias del Hospital Clínic, explicó cómo vivió muy de cerca los atentados de La Rambla. "¿Por qué sucedieron los atentados de Barcelona que tanto dolor provocaron?"

Y Martí contó el silencioso sufrimiento que experimentó durante años. ¿Qué decirle a un chico que ha sufrido bullying desde los cinco años y que durante gran parte de su vida se ha sentido profundamente solo y vacío? Fue el encuentro con Cristo en la cruz lo que les proporcionó a los tres la esperanza y las fuerzas para seguir adelante.

 

 

Ser cireneos de los que sufren

"Si quieres avanzar en el camino de la santidad, imagínate a Cristo delante de tus ojos clavado en la cruz y pregúntale: ¿Por qué estás allí clavado? Y verás que te contesta que está allí porque te ama. Y ahora pregúntate: Y yo, ante tanto amor, ¿qué he hecho hasta ahora por Cristo, qué hago y qué haré por Él?" Con estas palabras de San Ignacio de Loyola (que tantas veces pidió limosna en esta Basílica) el cardenal Omella animó a todos los presentes a estar muy unidos a Cristo para poder acompañar y consolar a otros en la cruz."

"Pidámosle a Jesús que nos haga buenos cirineos de los que sufren. Dios no tiene manos pero tiene tus manos. Él cuenta contigo y conmigo para transformar el mundo". Mons. Omella consagró con un cáliz agujereado por una bala y una patena deformada por el fuego, recuperados por Ayuda a la Iglesia Necesitada, signos evidentes del calvario que sufren los cristianos en Irak y en otros países, simplemente por su fe.

La colecta de la misa irá destinada a proyectos de reconstrucción en Irak, promovidos por esta fundación pontificia. Más de 360 edificios de la Iglesia han sido destruidos por los terroristas del ISIS y es necesario reconstruir más de 13.000 casas para que las familias puedan volver a sus hogares.

Los cantos de grupos de jóvenes resonaban con fuerza en la basílica y ayudaban al recogimiento y a la oración. Durante la misa se recogieron plegarias escritas por los asistentes, y se depositaron al pie de la cruz. Un grupo de jóvenes iraquíes rezó el Padrenuestro en su lengua. La ceremonia concluyó con la veneración de la Cruz. Una Cruz que nos recuerda que el amor de Cristo salva al mundo. Y que tras la cruz, llega la alegría de la Pascua.

 

 

Descripción de la cruz de Mosul

La cruz de Mosul, proviene de la iglesia Siro-ortodoxa de San Simón de Bartella (región de Mosul). Es una de las múltiples iglesias gravemente dañadas por el ISIS: incendiada, con las imágenes destrozadas y las tumbas profanadas. Actualmente se encuentra en reconstrucción. La cruz forma parte de un Via Crucis de pared y tiene claras marcas de haber sido quemada a causa de las chispas en un incendio.

Para realzarla, la artista Beatriz de Colmenares ha ornamentado una Cruz de mayores dimensiones en la que va engarzada la cruz dañada. En los extremos de los travesaños horizontales, Alfa y Omega; en el travesaño vertical, el cordero cuya sangre cae sobre la cruz dañada y la cita: "Ama a tus enemigos y reza por los que te persiguen" (Mt. 5, 44).

Con la campaña "Ayúdales a volver", la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, quiere reconstruir hasta 9 pueblos cristianos de la Llanura de Nínive. Más información y donativos aquí.