• Director: José Manuel Vidal
Solidaridad
Procesión profana y diversa
La protesta "lo único que pretende es luchar contra la discriminación de muchos de los representantes eclesiásticos, sobre todo de la alta jerarquía

Una procesión profana, convocada por la organización Valladolid Diversa y que ha recorrido varias calles céntricas de Valladolid hasta llegar a la catedral, ha reivindicado hoy a la Iglesia Católica un "mayor respeto" hacia las personas de géneros y sexualidades distintas.

A través de la denominada irónicamente "Diversa Cofradía de la Santísima Igualdad y el Divino Respeto", una veintena de personas han desfilado para denunciar la GSDfobia (homofobia, bifobia y transfobia) de "ciertos miembros de la jerarquía eclesiástica que, con sus ataques contra este colectivo provocan dolor e incitan al odio hacia el mismo".

Según ha explicado a Efe Álvaro, uno de los voluntarios de esta asociación, "en España, uno de cada seis obispos ataca con frecuencia a este colectivo con declaraciones irrespetuosas que generan una mayor discriminación de la Iglesia y de la sociedad hacia el mismo".

Es la primera vez que, sirviéndose de un momento especial para los creyentes, como es la Semana Santa, se ha decidido pedir "igualdad y respeto" hacia las personas de géneros y sexualidades distintas, "de una forma peculiar", ya que los 'cofrades' que han participado en esta procesión han llevado capirotes arcoiris.

Además, han portado un paso en el que se han mostrado símbolos e imágenes relativas a la diversidad, la igualdad y el respeto, con fotografías de parejas de hombres y de mujeres besándose, pero se han evitado "símbolos religiosos", ya que su intención "no es burlarse de la religión o de la Iglesia ni ofender a nadie".

Por motivos de seguridad, los participantes en esta curiosa procesión no han querido mostrar sus rostros y han sido escoltados por varios efectivos de la Policía Municipal y de la Policía Nacional para evitar incidentes durante su recorrido, que ha finalizado en las puertas de la catedral.

Allí se ha leído un manifiesto en el que se ha destacado el apoyo de religiosos como "Teresa Forcades o el padre Ángel", frente al comportamiento de otros representantes de la Iglesia hacia el colectivo como el "cardenal Rouco Varela o el cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares".

Aún así, han aclarado que la protesta "lo único que pretende es luchar contra la discriminación de muchos de los representantes eclesiásticos, sobre todo de la alta jerarquía que, con su rechazo hacia las personas de géneros y sexualidades diversas, están incitando a la discriminación y el odio".

Por último, Álvaro ha destacado que "el daño no se lo hacen a las personas que son ateas, sino a aquéllas que, siendo de géneros y sexualidades diversas, son creyentes, que también los hay, y se encuentran con que son rechazadas por los que dirigen la iglesia y están sufriendo esa discriminación".