• Director: José Manuel Vidal
Solidaridad
Mensaje de la Comisión de Pastoral Social por el Día de la Caridad Agencias
La caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social. La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral

(Jesús Bastante).- En ocasiones, los obispos españoles nos sorprenden... gratamente. Es el caso del mensaje de la Comisión Episcopal de Pastoral Social con motivo del Corpus Christi (Día de la Caridad), en el que la Iglesia española invita a los cristianos a salir al mundo para "desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social".

En su mensaje, los obispos llaman a "un compromiso que sea liberador, que contribuya a mejorar el mundo y que impulse a todos los bautizados a vivir la caridad en las relación con los hermanos y en la transformación de las estructuras sociales".

Tomando como base el mensaje de la campaña institucional de Cáritas: "Tu compromiso mejora el mundo", la nota admite que "hoy no está de moda hablar del compromiso". Frente a ello, asume el comunicado, "el compromiso en favor de los más débiles y por la transformación del mundo, es la más noble expresión de nuestra dignidad, de nuestra responsabilidad y solidaridad".

Por ello, y recordando que el compromiso caritativo y social "camina en paralelo con nuestra configuración en Cristo", los obispos proponen a los fieles "un cuádruple compromiso".

 


En primer lugar: "Vivir con los ojos y el corazón abiertos a los que sufren", denunciando "una cultura que ignora, que excluye, oculta y silencia los rostros del sufrimiento y la pobreza". "Sin embargo, no podemos ignorarlos", añade la CEE, porque "estas situaciones no son el fruto de la casualidad, sino la consecuencia de la injusticia social, de la miseria moral, de la codicia de unos pocos y de la indiferencia generalizada de muchos".

En segundo lugar, los obispos piden "cultivar un corazón compasivo", frente "a la tentación de la indiferencia y del individualismo", en el que "los cristianos debemos cultivar la compasión y la misericordia, que son como la protesta silenciosa contra el sufrimiento y el paso imprescindible para la solidaridad".

En tercer término, "ser capaces de ir contracorriente", siendo "personas comprometidas al estilo de Jesús, actuando contracorriente y poniendo los medios para que los intereses económicos no estén nunca por encima de la dignidad de los seres humanos y del bien común".

Finalmente, "ser sujeto comunitario y transformador". Para la Comisión de Pastoral Social, "los cristianos estamos llamados a ser agentes de transformación de la sociedad y del mundo, pero esto sólo es posible desde el ejercicio de un compromiso comunitario".

Rescatando la Evangelii Gaudium, los obispos concluyen que "la acción caritativa no es mera asistencia", e insisten en "la dimensión transformadora de la actividad caritativa", lo que implica "desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social".

El texto concluye pidiendo al Espíritu "que esta mística social y transformadora de la Eucaristía nos ayude a comprometernos en la transformación del mundo y en la promoción de una caridad transformadora en todas nuestras organizaciones caritativas y sociales", pues "la caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social".

"La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral, nos impulsa a la conversión de nuestros criterios y actitudes, de nuestra manera de pensar y de actuar, para colaborar con el Señor en el acompañamiento a las personas y en la transformación de las estructuras que generan pobreza, discriminación y desigualdad", finaliza la nota.