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Solidaridad
España cuenta con 11.018 misioneros repartidos por el mundo, con una media de edad de 74 años RD
Estamos en contacto con lo mejor de la Iglesia, respetando todo lo que tenemos, pero los misioneros son lo mejor, porque lo han dejado todo por seguir el Evangelio

(Jesús Bastante).- Son la cara más amable de la Iglesia, los que nunca se van, los que se dejan literalmente la piel por los más pobres, en todo el mundo. Son los misioneros y misioneras, 11.018 de ellos españoles, según los últimos datos presentados por Obras Misionales Pontificias. Cada año, regresan unos doscientos misioneros, mientras que el envío anual es de medio centenar.

España, toda Europa, está dejando de ser vivero de vocaciones. Al menos, eso apuntan los datos, que muestran un severo descenso en el número de misioneros españoles. La edad, la escasez de vocaciones, pero también -y fundamentalmente- el trabajo que permite el desarrollo de las comunidades eclesiales en América Latina o África, hace que el número de misioneros de nuestro país por el mundo haya descendido. Hay que saber leer los datos para no verlo todo en negativo.

Como por ejemplo, la generosidad de los españoles con la misión. Así, nuestro país destinó al trabajo de Obras Misionales Pontificias 20,3 millones de euros en 2017, lo que nos convierte en uno de los países que más dinero destina a este ámbito de evangelización. La gran mayoría, el 45%, viene a través de las parroquias, lo que da buena muestra de que la misión 'en' la comunidad sigue siendo importante. El dinero se destina, fundamentalmente, a 1.201 proyectos en todo el mundo.

 

Joan Soler, Josefa Ledo y José María Calderón presentaron la memoria OMP

 

Una pequeña radiografía de los 11.018 misioneros españoles nos muestra que el 54% son hombres y el 46% mujeres, con una edad media de 74 años. El 55% de los misioneros de nuestro país están en América, por un 30,15 en Europa, el 9,55 en África, el 5% en Asia y un 0,3% en Oceanía. Una tercera parte del globo terráqueo (1.113 territorios) son lugares de misión.

Por países Perú, Venezuela y Argentina son los países con más misioneros españoles., que siguen siendo fundamentalmente religiosos. Sin embargo, llama la atención que sea el Camino Neocatecumenal la institución que más misioneros ofrece, con 551, seguida de los jesuitas (374) y diocesanos (291).

Estos y otros datos los mostró José María Calderón, subdirector de las OMP, quien quiso recordar a Anastasio Gil, que sigue enfermo "y necesita descanso". Como haría Anastasio, Calderón explicó el destino de los fondos y la organización de las Obras Misionales, subrayando que "es la institución de la Iglesia que se ocupa de los territorios de misión".

Más allá de las cifras, Calderón destacó la "universalidad" del trabajo misionero. "Te abre el corazón al mundo entero. Las OMP nos enseñan a no encerrarnos", apuntó, recalcando la heroica labor de nuestros misioneros. "No hay misión sin misioneros".

 

 

Tras la presentación de la campaña, los testimonios. Así, Josefa Ledo, secretaria de la Delegación Diocesana de Misiones de Ourense, habló de su experiencia de más de cuatro décadas al frente. "No somos una oficina recaudatoria, somos un centro de vida impresionante". No hay planes en una delegación similar: "Es un trabajo en el que disfruto, que ha dado sentido a mi vida. Repercute en tu familia, en tu entorno y en todo lo que te rodea".

"Estamos en contacto con lo mejor de la Iglesia, respetando todo lo que tenemos, pero los misioneros son lo mejor, porque lo han dejado todo por seguir el Evangelio", destacó. "Cuando hay una catástrofe, ellos siempre se quedan allí, al pie del cañón, al lado de los más necesitados y los más pobres".

"Somos como pequeñas gotas de agua que van cayendo constantemente... Va calando dentro del corazón de la gente", recalcó la veterana animadora misionera.

Finalmente, Joan Soler, quien durante nueve años fue misionero del IEME en Togo, subrayó que "los misioneros le debemos mucho a las OMP". "Marchar a misión es lo mejor que te puede pasar", confesó, apuntando que "aquí tenemos tantas cosas a las que nos pegamos, que nos hacen difícil vivir felices".

"Unos tenemos la suerte de marchar, otros son misioneros con la oración, otros colaborando con nosotros. Todos somos misioneros. Todos somos igual de protagonistas en esta misión", recordó. "Compartimos el día a día con gente preciosa, que nos muestran que Dios está de su parte. Porque Dios siempre está de parte de los pobres". Y a fe que es cierto.

 

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