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Turismo
Fervor, y seguridad, en la Semana Santa sevillana Emergencias Sevilla
Más de cien cámaras instaladas y la coordinación con las hermandades ha favorecido una Madrugada sin sobresaltos más allá de dos conatos de "carreritas" entre las cuatro y las seis de la Madrugada en Reyes Católicos y la Plaza de la Magdalena

(J. B./Agencias).- La Madrugá de Sevilla más segura de la historia está llegando a su fin. A esta hora de la mañana regresa la Macarena de forma acelerada, pues el Viernes Santo arranca con lluvia. Los Gitanos se refugia en La Anunciación, y la Esperanza de Triana en la catedral. Mucho fervor, sentimiento y, tal vez por la seguridad, menos gentío que en otras ocasiones han marcado la noche más mágica de la Semana Santa de Sevilla.

Tras los conatos de estampida del año pasado, la masiva presencia policial en la calle ha evitado que se produzcan carreritas en Reyes Católicos y Magdalena y se ha ofrecido una sensación de seguridad. Sin embargo, el público ha sido inferior a otros años en una Madrugá, en algunos puntos, desangelada.

Las cofradías de la noche más luminosa han recorrido las calles de la ciudad sin mayores problemas que algunos parones puntuales, pero en un ambiente de calma, tranquilidad y recogimiento que en nada se parece a los incidentes y tensión registrada hace un año.

Más de cien cámaras instaladas y la coordinación con las hermandades ha favorecido una Madrugada sin sobresaltos más allá de dos conatos de "carreritas" entre las cuatro y las seis de la Madrugada en Reyes Católicos y la Plaza de la Magdalena, abortados de manera inmediata por agentes del Cuerpo Nacional de Policía que han identificado a los autores.

 

 


 

 

Con unos 9 grados de temperatura, la salida a medianoche de la cruz de guía de La Macarena ha marcado el comienzo de la Madrugá de pasión, con miles de personas situadas ante la basílica.

Los más de 3.000 nazarenos de esta cofradía han comenzado a salir del templo, y pasar bajo su histórico arco, con dirección al centro de la ciudad.

Unas dos horas más tarde, sobre las 3.34 horas, se produjo un conato de carreras en el cruce de las calles Reyes Católicos y Marqués de Paradas que duró unos segundos y fue controlado por la intervención de los agentes y la colaboración ciudadana.

Hay varias personas identificadas como posibles causantes y se investigan los hechos.

En total seis hermandades hacen en la Madrugá su estación de penitencia, con más de 12.000 nazarenos entre todas ellas, 12 pasos, 433 costaleros y nueve bandas, que recorren unos 24 kilómetros discurriendo por 149 calles de la capital andaluza.

 

 

Previamente, las hermandades del Gran Poder y La Macarena han revivido esta noche el rito que tiene su origen en 1776, y que hace que la primera tenga prioridad para entrar en la Carrera Oficial de la Semana Santa, siempre que la segunda se lo conceda.

Se trata de una iniciativa que tiene su origen en el citado año, cuando la Cofradía de la Sentencia cedió ante la del Gran Poder para que esta última entrara antes que ella en la Catedral de Sevilla, aunque con la premisa de tener que pedirle permiso a La Macarena.

Cinco hermanos del Gran Poder han llegado a la Basílica de la Macarena poco antes de las 23:00 horas, y, a puerta cerrada, han pedido la venia para pasar por delante de La Macarena a la Carrera Oficial, lo que ha sido sellado con un abrazo entre los nazarenos de ambas cofradías.

Con la Macarena en la calle, después comenzaron a procesionar las no menos populares y sobrias cofradías del Gran Poder y El Silencio, a las que siguieron la Esperanza de Triana -la reina del barrio con su lluvia de pétalos-, Los Gitanos y finalmente El Calvario, en una Madrugá llena de emoción y respeto a las imágenes.

La Hermandad del Silencio ha concluido su recorrido, pero las últimas cofradías de la Madrugá sevillana acabarán entre las 13.00 y las 14.00 horas de hoy, caso de la Macarena, la Esperanza de Triana y los Gitanos. Si, finalmente, la lluvia lo permite.