Benedicto XVI, el Papa que quiere dedicar sus energías a lo esencial
Este no es un pontificado «hacia adentro», sino todo lo contrario, un pontificado «hacia afuera». Mucho más que el de Wojtila, solo que con otro estilo
/>
/>
/>
"Intrigas vaticanas" se titula uno de los libros que sobre Roma escribí ya hace años. Y las intrigas siguen. Y seguirán. El Vaticano es un centro de poder (y de servicio) y, como tal, tiene que pagar la servidumbre de las luchas por el poder, las intrigas y el carrerismo. Vicios antievangélicos que el Papa Ratzinger no deja de fustigar. Quizás, porque es incapaz de poner orden y gobernar la Curia romana. Aunque sea con mano de hierro y guante de terciopelo. Algo que algunos, dada su dilatada experiencia curial dábamos por descontado. Lógicamente, equivocándonos de lleno.
Para leer el artículo completo, pinche aquí