Benedicto XVI, junto al presidente maltés a su llegada a La Valeta
El Papa podría reunirse, en la mayor discreción, con un grupo de hombres víctimas de curas pedófilos en un orfelinato maltés durante los años 1980
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El cuerpo de la Iglesia está "herido", afirmó este sábado el papa Benedicto XVI ante periodistas que lo acompañaban al llegar a Malta, en un viaje marcado por los escándalos de pedofilia en el clero católico europeo.
"Malta ama al Cristo que ama a su Iglesia que es su cuerpo mismo, si este cuerpo está herido por nuestros pecados", dijo en una clara referencia a los escándalos de pedofilia que sacuden la Iglesia desde hace meses.
"El Cristo ama esta Iglesia y su evangelio es la verdadera fuerza que lo purifica", insistió Benedicto XVI.
Al llegar a Malta el Papa también se refirió al problema de la inmigración.
"Es un gran problema de nuestros tiempos, un gran desafío de nuestros tiempos al que debemos responder todos", dijo.
El problema no concierne únicamente a la isla de Malta "que está en la primera línea" dijo, expresando el deseo de que los inmigrantes "encuentren un espacio de vida digno".
El Sumo Pontífice llegó a Malta hacia las 15H00 GMT para una breve visita marcada por el escándalo de los curas pedófilos en el seno de la Iglesia católica. Al llegar a la isla fue recibido por el presidente George Abela y los responsables religiosos.
Los vaticanistas que viajan con el Pontífice aseguran que estas palabras son una clara referencia del Papa a los escándalos de curas pederastas que han sacudido la institución, algunos de los cuales se han registrado también en Malta.
El Papa señaló que su viaje es para conmemorar el 1950 aniversario del naufragio de san Pablo, un evento que permitió la llegada del cristianismo a la isla.
A este respecto el Papa añadió "que los naufragios que la vida nos puede deparar pueden ser útiles para nuevas iniciativas de nuestra vida". En Malta, según datos de la Iglesia Católica, 45 sacerdotes han sido investigados por abuso de menores. De esos 45 casos, 19 fueron declarados "sin fundamento", mientras que 13 siguen abiertos.
Cuatro sacerdotes fueron sometidos a proceso canónico, declarados culpables y reducidos al estado laical, y otros dos han muerto ya.
De entre las víctimas, una decena eran muchachos del Orfanato San José, de Santa Venera, que sufrieron abusos desde 1980. Uno de ellos, Lawrence Grech, de 37 años, ha contado ahora ese padecimiento y pretende reunirse con el Papa.
Un grupo de esas víctimas se han reunido ya con el arzobispo de Malta, Paolo Cremona, y le han entregado un carta para ser recibidos por el Papa durante su estancia en la isla.
Cremona ha asegurado que la Iglesia y la sociedad deben discutir "en profundidad" el fenómeno de la pederastia, para, de esa manera, poder acabar con ese mal.
El prelado defendió a las víctimas de los abusos, señaló que "han hecho bien" en contarlo los sufrimientos padecidos y aseguró que para la Iglesia estos hechos son "humillantes", sobre todo porque han sido cometidos por sacerdotes en los que confiaban los fieles.
Presionado por la opinión pública, el Papa podría reunirse, en la mayor discreción, con un grupo de hombres víctimas de curas pedófilos en un orfelinato maltés durante los años 1980.
El portavoz del Vaticano indicó que el Papa, que ya condenó en numerosas ocasiones esos actos y se reunió con víctimas en Estados Unidos y en Australia en 2008, está dispuesto a escuchar a otras, pero "no presionado por los medios.
(RD/Agencias)