El Papa reza por Melissa Bassi
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El Papa Benedicto XVI calificó hoy de "acto vil" el atentado contra una escuela de Brindisi, al sur de Italia, que la víspera dejó un saldo de una joven muerta y cinco estudiantes heridos, uno de ellos de gravedad.
"Saludo a varios grupos escolares y aquí hoy debo, por desgracia, recordar las muchachas y los muchachos de la escuela de Brindisi, víctimas ayer de un vil atentado", dijo el pontífice ante varios miles de personas que participaron en su bendición dominical.
"Recemos juntos por los heridos, entre los cuales algunos graves, y especialmente por la joven Melisa, víctima inocente de una brutal violencia y por sus familiares, que se encuentran en el dolor", agregó desde la ventana de su estudio personal.
La mención desató el aplauso de los presentes en la Plaza de San Pedro del Vaticano, quienes reflejaron la conmoción de Italia cuando se supo la noticia del ataque contra el instituto femenino Morvillo Falcone que provocó el fallecimiento de la adolescente de 16 años.
El Papa también hizo referencia a los afectados por el temblor de 5.9 grados en la escala de Richter que la madrugada de este domingo afectó la norteña región italiana de Emilia Romania .
Envió su "afectuoso pensamiento" a las "queridas poblaciones" golpeadas por el movimiento telúrico y se dijo espiritualmente cercano a las personas probadas por la calamidad: "imploramos de Dios la misericordia por cuantos han muerto y el alivio en el sufrimiento para los heridos", apuntó.
Más adelante el obispo de Roma recordó que el jueves 24 de mayo se celebrará a la Virgen María, auxilio de los cristianos, que es venerada con mucha devoción en el Santuario de Sheshan en Shangai.
Llamó a todos a unirse en rezos con los católicos de China, para que anuncien "con humildad y con alegría" a Cristo, sean fieles a la Iglesia y al sucesor de Pedro, además de vivir cotidianamente en modo coherente con la fe que profesan.
"María, virgen fiel, sostenga el camino de los católicos chinos, haga su oración cada vez más intensa y preciosa a los ojos del señor, y haga crecer el afecto y la participación de la Iglesia universal al camino de la Iglesia que está en China", añadió.
Por otro parte, señaló que la Iglesia católica celebra, este día, la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales sobre el tema: "silencio y palabra: camino de evangelización".
Aseguró que el silencio es parte integrante de la comunicación, es un "lugar privilegiado" para el encuentro con la palabra de Dios y con los hermanos.
"Invito a todos a rezar para que la comunicación, en toda sus formas, sirva siempre a instaurar con el prójimo un diálogo auténtico, fundado en el respeto recíproco, en la escucha y en el compartir", ponderó. (RD/Agencias)
Mensaje del Papa en el Regina Coeli
¡Queridos hermanos y hermanas!Cuarenta días después de la Resurrección -según el Libro de los Hechos de los Apóstoles- Jesús ascendió al Cielo, es decir regresó al Padre, del cual había sido enviado al mundo. En muchos Países este misterio es celebrado no el jueves, sino hoy, el domingo siguiente. La Ascensión del Señor marca el cumplimiento de la salvación iniciada con la Encarnación. Después de haber instruido por última vez a sus discípulos, Jesús sube al cielo. Él, sin embargo no se separó de nuestra condición; en efecto, en su humanidad, asumió con Él a los hombres en la intimidad del Padre y así ha revelado la destinación final de nuestro peregrinar terreno. Así como por nosotros descendió del Cielo, y por nosotros ha sufrido y a muerto sobre la cruz, también por nosotros ha resucitado y ha regresado a Dios, que por ello no está lejano.
San León Magno explica que con este misterio viene proclamada no solo la inmortalidad del alma, sino también aquella de la carne. Hoy, en efecto, no solo somos confirmados como poseedores del paraíso, sino que también somos penetrados en Cristo en las alturas del cielo. Por esto los discípulos, cuando vieron al Maestro elevarse de sobre la tierra y levantarse hacia lo alto, no fueron invadidos por el desconsuelo,como se podría pensar, sino que por el contrario, experimentaron un gran gozo y se sintieron impulsados a predicar la victoria de Cristo sobre la muerte. Y el Señor resucitado actuaba con ellos, distribuyendo a cada uno un carisma propio. Lo escribe todavía san Pablo: «repartió dones a los hombres ... Él comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros ... organizó en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo ... hasta que todos lleguemos a la plenitud de Cristo» (Ef 4,8.11-13).
Querido amigos, la Ascensión nos dice que en Cristo nuestra humanidad es llevada a la altura de Dios; así, cada vez que oramos, la tierra se une al Cielo. Y como el incienso, quemando, hace subir hacia lo alto su humo, así, cuando elevamos al Señor nuestra confiada oración en Cristo, ella atraviesa los cielos y alcanza a Dios mismo y es escuchada por Él y es respondida. En la célebre obra de san Juan de la Cruz, Subida al Monte Carmelo, leemos que «para alcanzar las peticiones que tenemos en nuestro corazón, no hay mejor medio que poner la fuerza de nuestra oración en aquella cosa que es más gusto de Dios; porque entonces no sólo dará lo que le pedimos, que es la salvación sino aun lo que Él ve que nos conviene y nos es bueno aunque no se lo pidamos» (Libro III, cap. 44, 2).Supliquemos a la Virgen María, para que nos ayude a contemplar los bienes celestiales que el Señor nos promete, y para que seamos testigos siempre más creíbles de su Resurrección y de la verdadera Vida.