• Director: José Manuel Vidal
Vaticano
El Papa, en la audiencia, con dulleta
El Concilio Vaticano II alentó la formación litúrgica de los fieles, porque la Iglesia vive siempre de la Liturgia y se renueva gracias a ella

(José M. Vidal).- Con dulleta (hace frío en Roma), el Papa Francisco preside la audiencia de los miércoles. Con un nuevo ciclo de catequesis sobre la eucaristía, que "no es un espectáculo" a fotografiar por files, curas u obispos. También pidió a los padres que enseñen a sus hijos a "hacer bien la señal de la cruz" y a los enfermos a ofrecer sus sufrimientos por "tantos cristianos perseguidos".

Lectura del Evangelio de Juan: "En verdad, en verdad os digo: 'Quien cree en mi tiene la vida eterna. Yo soy el pan de la vida...Este es el pan que desciende del cielo, para que quien lo coma, no muera...Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente. El pan que os daré es mi carne para la vida dle mundo"

Algunas frases de la catequesis del Papa

"Una nueva serie de catequesis sobre el corazón de la Iglesia: la eucaristía"

"Comprender bien el valor y el significado de la santa misa"

"Muchos cristianos resistieron hasta la muerte para defender la eucristía. Y todavía hoy, ariresgan sus vidas, para participar en la santa misa"

"Los primeros cristianos testimoniaron que se puede renunciar a la vida terrena por la eucaristía"

"Un testimonio que nos interpela a todos"

"La eucaristía significa acción de gracias"

"En las próximas catequesis daré respuesta a algunas preguntas sobre la eucaristía"

"UN tema central subrayado por los padres conciliares: la formación litúrgica de los fieles"

"Crecer en el conocimiento de este gran don de Dios que no es dado en la eucaristía"

"Participar en la misa es vivir de nuevo la pasión y la muerte del Señor"


"Es una teofanía: el Señor está ahí, en el altar, con nosotros, presente"

"Si hoy viniese el presidente de la República o alguien muy importante, seguro que todos querríamos saludarle. Piensen, cuando van a misa, allí está el Señor. Y tú estás distraído...Es que, padre, las misas con aburridas...Pues que se conviertan los curas, pero el Señor sigue estando allí. No lo olviden"

"¿Por qué se hace el signo de la cruz y el acto penitencial al principio de la misa?"

"¿Habéis visto cómo se persignan los niños? Hacen algo así, rápido, unso cuantos garabatos...Enseñar a los niños a hacer bien el signo de la cruz. Mirad a los niños y enseñadles a hacer bien el signo de la cruz"

"El sacerdote dice: 'levantemos el corazón'. No dice: levantemos nuestros teléfonos".

"Me da mucha tristeza cuando celebro aquí en la plaza o en la basílica y veo tantos teléfonos...No sólo de fieles, sino también de curas y obispos...Por favor, la misa no es un espectáculo"

"Descubrir la belleza que habita en la celebración eucarística"

"Que la Virgen nos acompañe en este nuevo pasaje dle camino"


Texto íntegro del saludo del Papa en español

Queridos hermanos:
Comenzamos hoy una serie de catequesis sobre la Eucaristía. Intentaremos comprender mejor su importancia y su significado, y cómo el amor de Dios se refleja en este misterio de fe.

Inspirándose en las palabras de Cristo: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna», cristianos de todas las épocas no han dudado en entregar su vida por amor a la Eucaristía. El testimonio de los mártires nos cuestiona también a nosotros: ¿Qué importancia le damos al sacrificio de la Misa y a la comunión en la mesa del Señor? ¿Buscamos de verdad esa fuente de "agua viva", que transforma nuestra vida en un sacrificio espiritual de alabanza y acción de gracias? La Eucaristía significa "acción de gracias": acción de gracias a la Trinidad, que nos introduce en su comunión de amor.

El Concilio Vaticano II alentó la formación litúrgica de los fieles, porque la Iglesia vive siempre de la Liturgia y se renueva gracias a ella. Por eso, intentemos conocer mejor este gran don que Dios nos ha dado con la Eucaristía, en la que Cristo se hace presente para que participemos de su pasión y muerte redentora.
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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en modo particular a los grupos provenientes de España y América Latina. Pidamos a la Virgen María que interceda por nosotros para que sintamos el deseo de conocer y amar más el misterio de la Eucaristía, sacramento del Cuerpo y la Sangre de su Hijo Jesús. Que el Señor los bendiga. Muchas gracias.

Saludo en polaco

El Papa agradece la jornada, convocada por la Conferencia episcopal y la Asociación Iglesia necesitada, para ayudar a los cristianos perseguidos en el mundo, especialmente en el Oriente Medio.

Saludo en italiano

Saluda a los oblatos benedictinos y a las escuelas carmelitas, a los hermanos de las Escuelas Cristianas y a los hermanos Verbitas.

Pide a los enfermos que ofrezcan sus sufrimientos "por tantos cristianos perseguidos"

Texto completo de la catequesis del Papa Francisco

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Iniciamos hoy una nueva serie de catequesis, que dirigirá la mirada al "corazón" de la Iglesia, es decir, la Eucaristía. Es fundamental para nosotros cristianos comprender bien el valor y el significado de la Santa Misa, para vivir siempre más plenamente nuestra relación con Dios.

No podemos olvidar el gran número de cristianos que, en el mundo entero, en dos mil años de historia, han resistido hasta la muerte por defender la Eucaristía; y cuantos, aun hoy, arriesgan la vida por participar en la Misa dominical. En el año 304, durante la persecución de Diocleciano, un grupo de cristianos, del Norte de África, fueron sorprendidos mientras celebraban la Misa en una casa y fueron arrestados. El procónsul romano, en el interrogatorio, les pregunto porque lo habían hecho, sabiendo que era absolutamente prohibido. Y ellos respondieron: «Sin el domingo no podemos vivir», que quería decir: si no podemos celebra la Eucaristía, no podemos vivir, nuestra vida cristiana moriría.

De hecho, Jesús dice a sus discípulos: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día» (Jn 6,53-54).

Estos cristianos del Norte de África fueron asesinados por celebrar la Eucaristía. Han dejado el testimonio que se puede renunciar a la vida terrena por la Eucaristía, porque ella nos da la vida eterna, haciéndonos partícipes de la victoria de Cristo sobre la muerte. Un testimonio que nos interpela a todos y pide una respuesta sobre qué cosa signifique para cada uno de nosotros participar en el Sacrificio de la Misa y acercarnos al Banquete del Señor. ¿Estamos buscando esa fuente de donde "brota agua viva" para la vida eterna?, ¿Qué hace de nuestra vida un sacrificio espiritual de alabanza y de acción de gracias y hace de nosotros un solo cuerpo con Cristo? Este es el sentido más profundo de la Santa Eucaristía, que significa "acción de gracias": Eucaristía significa acción de gracias. Acción de gracias a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo que nos envuelve y nos transforma en su comunión de amor.

En las próximas catequesis quisiera dar respuesta a algunas preguntas importantes sobre la Eucaristía y la Misa, para redescubrir, o descubrir, como a través de este misterio de la fe resplandece el amor de Dios.

El Concilio Vaticano II ha sido fuertemente animado por el deseo de llevar a los cristianos a comprender la grandeza de la fe y la belleza del encuentro con Cristo. Por este motivo era necesario sobre todo actuar, con la guía del Espíritu Santo, una adecuada renovación de la Liturgia, porque la Iglesia continuamente vive de ella y se renueva gracias a ella.

Un tema central que los Padres conciliares han subrayado es la formación litúrgica de los fieles, indispensable para una verdadera renovación. Y es justamente este el objetivo de este ciclo de catequesis que hoy iniciamos: crecer en el conocimiento de este gran don de Dios que nos ha donado en la Eucaristía.

La Eucaristía es un evento maravilloso en el cual Jesucristo, nuestra vida, se hace presente. Participar en la Misa «es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor. Es una teofanía: el Señor se hace presente en el altar para ser ofrecido al Padre para la salvación del mundo» (Homilía, Santa Misa en la Capilla de la Domus Sanctae Marthae, 10 de febrero de 2014). El Señor está ahí con nosotros, presente. Pero, muchas veces nosotros vamos ahí, miramos las cosas, hablamos entre nosotros mientras el sacerdote celebra la Eucaristía... pero nosotros no celebramos cerca de él.

¡Pero es el Señor! Si hoy viniera aquí el presidente de la República o alguna persona muy importante del mundo, seguramente todos estaríamos cerca de él, que quisiéramos saludarlo. Pero, piensa: cuando tú vas a Misa, ¡ahí está el Señor! Y tú estás distraído, volteado... ¡Es el Señor! Debemos pensar en esto, ¡eh! "Padre, es que las misas son aburridas" - "Pero que cosa dices, ¿Qué el Señor es aburrido?" - "No, no. La Misa no, los sacerdotes". "Ah, que se conviertan los sacerdotes, pero es el Señor que está ahí, ¡eh!" ¿Entendido? No lo olviden. Participar en la Misa «es vivir otra vez la pasión y la muerte redentora del Señor».


Tratemos ahora de ponernos algunas simples preguntas. Por ejemplo, ¿Por qué se hace el signo de la cruz y el acto penitencial al inicio de la Misa? Una pregunta. Y aquí quisiera hacer un paréntesis. ¿Ustedes han visto como los niños se hacen el signo de la cruz? Tú no sabes que cosas hacen, si es el signo de la cruz o un diseño. Hacen así... Pero, aprender, enseñar a los niños a hacer bien el signo de la cruz, así comienza la Misa, así inicia la vida, así inicia el día. Esto quiere decir que nosotros somos redimidos con la cruz del Señor. Miren a los niños y enséñenles bien a hacer el signo de la cruz. Y esas Lecturas, en la Misa, ¿Por qué están ahí? ¿Por qué se leen el domingo tres Lecturas y los otros días dos? ¿Por qué están ahí, qué cosa significa la Lectura de la Misa? ¿Por qué se leen y que tienen que ver?

O quizás, ¿Por qué a cierto momento el sacerdote que preside la celebración dice: "Levantemos el corazón"?. No dice: "Levantemos nuestros celulares para tomar una fotografía". No, es una cosa fea. Y les digo que a mí me da mucha tristeza cuando celebro aquí en la Plaza o en la Basílica y veo muchos celulares levantados no solo de los fieles, también de algunos sacerdotes y también de obispos. ¡Por favor! La Misa no es un espectáculo: es ir al encuentro de la pasión, de la resurrección del Señor. Por esto el sacerdote dice: "Levantemos el corazón". ¿Qué cosa quiere decir esto? Recuerden: nada de celulares.

Es muy importante regresar a los fundamentos, redescubrir lo que es esencial, a través de aquello que se toca y se ve en la celebración de los Sacramentos. La pregunta del apóstol Santo Tomás (Cfr. Jn 20,25), de poder ver y tocar las heridas de los clavos en el cuerpo de Jesús, es el deseo de poder de algún modo "tocar" a Dios para creerle. Lo que Santo Tomas pide al Señor es aquello del cual todos nosotros tenemos necesidad: verlo y tocarlo para poder reconocerlo. Los Sacramentos van al encuentro de esta exigencia humana. Los Sacramentos, y la celebración eucarística de modo particular, son los signos del amor de Dios, las vías privilegiadas para encontrarnos con Él.

Así a través de estas catequesis que hoy iniciamos, quisiera redescubrir junto a ustedes la belleza que se esconde en la celebración eucarística, y que, una vez revelada, da sentido pleno a la vida de cada uno. La Virgen nos acompañe en este nuevo tramo del camino. Gracias.